Nicaragua y República Dominicana jugaban a no perder en el Estadio Nacional. Ninguna tenía nada en juego. La Azul y Blanco ya estaba descendida a la Liga B y los caribeños habían asegurado su permanencia en la Liga A. Todo estaba escrito. El desafío de este domingo por la noche era solo para cumplir el calendario y cualquier cosa podía suceder. Al final, de un momento a otro, el partido se abrió, cayeron los goles y Nicaragua recibió dos para perder 1-2. La Selección Nacional perdió los cuatro desafíos del segundo torneo más exigente de la Concacaf.
El chispazo inicial dio la sensación de esperar un duelo abierto ante los más de 9,235 aficionados que se hicieron presentes. Todo fue un espejismo. Nicaragua se queda sin armas ofensivas.
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Byron Bonilla ya no brilla como antes. El jugador atrevido y desequilibrante con el balón en los pies ya no existe. Ya no encara para llevarse al rival y colocar el pase de gol al área. Ahora evita el choque y prefiere lanzar el centro a cualquier parte. Ni Widman Talavera ni Raheem Cole pueden asumir protagonismo y Nicaragua ya no tiene nada con qué hacer daño.
Gol nacional
Con pocos recursos individuales, Nicaragua sacó provecho de una jugada a balón parado. La defensa caribeña se durmió y dejó picar el balón en el área en un tiro de esquina. Jaime Moreno (53) llegó y metió el pie encima para el 1-0. La alegría duró poco porque Marvin Fletes cometió un penalti infantil y Heinz Mörschel (58) lo cambió por gol.
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República Dominicana se encimó para evitar volver a estar abajo en el marcador. Las jugadas ofensivas se multiplicaron en el área y los caribeños cazaron un rechace para tomar la delantera con un zapatazo de Lucas Bretón (66). Nicaragua asimiló el duro golpe rápido y empezó a atacar con entusiasmo. Jaime Moreno lo intentó y no pudo.
El equipo trató de buscar el empate, pero no encontró la forma, despidiéndose de la Liga A con cuatro derrotas con 14 goles en contra y cuatro a favor.