Yordan Alvarez, el súper bateador de los Astros de Houston. LA PRENSA/AFP

Yordan Alvarez, el súper bateador de los Astros de Houston. LA PRENSA/AFP

Yordan Álvarez, el bateador más feroz del beisbol, habla con LA PRENSA

El cubano es el dueño de la triple corona actualmente en la Liga Americana y está en ruta hacia el premio de Jugador Más Valioso

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Pareciera que existen dos Yordan Álvarez: el gigante que aterroriza a los pítcheres de las Grandes Ligas y el hombre de familia que encontró la tranquilidad luego de recorrer un camino muy duro.

Pero no. Álvarez es el mismo. Lo que pasa es que el amistoso y educado cubano que se encuentra en los pasillos del estadio de los Astros contrasta con el de mirada feroz, mandíbula apretada y brazos poderosos con los que castiga a los lanzadores en el home plate.  

Nacido en Las Tunas, Cuba, hace 29 años, Álvarez está registrando una de las mejores campañas de los últimos tiempos en el beisbol de las Ligas Mayores, lo que no ha hecho sino confirmar lo que siempre se ha sabido: que es uno de los bateadores de élite en este juego y que si todo sigue como hasta ahora, va a terminar con la triple corona sobre su cabeza.

Yordan lidera a los bateadores de la Liga Americana con un promedio ofensivo de .320; es el máximo en jonrones con 36 y también está al frente en carreras empujadas con 90. De atrapar estos liderados hasta el final de la campaña, sería el primer triple corona desde Miguel Cabrera en 2012.

Una gran carrera

Pero nada ha sido fácil para este espigado jugador (6’4 pies) que salió de Cuba en 2016 hacia República Dominicana antes de establecer su residencia en Haití, que pasó seis años sin ver a su familia siendo un adolescente y que tras firmar con los Dodgers por dos millones de dólares, fue cambiado a los Astros sin jugar un solo partido para el club californiano. Pero debutó en las Mayores en 2019 y fue Novato del Año del joven circuito con .313/.412/.655 y 27 jonrones y 78 empujadas en 87 juegos.

“Creo que para nadie es un secreto que he estado teniendo una buena temporada y creo que es fruto del trabajo que uno pone detrás del juego”, dice Álvarez al iniciar esta conversación con LA PRENSA. Yordan es uno de los jugadores más amables en el roster de los Astros, pero da la impresión de que se siente mucho más cómodo frente a una recta de 97 millas para arriba que delante de un micrófono.

¿Alguna vez imaginaste una actuación como esta?

Sí, claro que sí, creo que no me pongo límites a mí mismo, creo que me caracterizo por no ser conformista y claro que sí, creo que uno trabaja para esto y es bueno ver los resultados salir.

Cuando arranca una temporada, ¿pensás en unas cifras concretas o vas trabajando día a día?

Uno siempre se pone sus metas internamente y, obviamente, sí me gusta ser agresivo en mis metas. Si no las logro cumplir, pues, los números van a ser bastante fuertes y, si no, por lo menos se quedan cerca. Eso es lo que siempre trato de hacer.

Álvarez, un bateador de élite

Por ejemplo, ¿qué tipo de cifras te harían estar contento al final de la temporada?

No lo sé; es algo que me digo yo en mi mente, que es algo en lo que sé que podría terminar, y creo que en eso es en lo que me baso. No me pongo un número, pero me pongo una visión en la que sé que tengo la capacidad de terminar.

Yordan, ¿cómo se logra ser un bateador de élite como sos vos, que todo el mundo reconoce tu gran calidad?

Como te dije antes, creo que todo el trabajo que uno pone, lo que no se ve, lo que los fanáticos ni nadie puede ver, el entrenamiento que uno pone en uno mismo, el swing, el físico, y creo que es bueno ver, como te dije antes, es bueno ver los frutos salir.

Un bateador así como vos nace con sus dones, pero hay que trabajar mucho también siempre, ¿no?

Sí, claro, obviamente que sí, creo que puedes tener todo el talento del mundo, pero si no sabes desarrollarlo, si no sabes cómo usarlo, creo que no vas a ningún lado y creo que he sabido aprovechar el talento que Dios me dio, que es batear, y he sabido aprovecharlo muy bien.

Zurdos o derechos, no importa

¿Cómo has logrado pasar encima de esa teoría que a veces dicen zurdo contra zurdo y nosotros te vemos contra zurdos y parece que les das más duro a los zurdos?

No, no pienso en eso, obviamente no es algo cómodo, pero la bola tiene que pasar por encima del home y eso es lo único en lo que trato de pensar.

¿Cómo ha sido esto de que tiras a la derecha y bateas a la izquierda?

No lo sé, creo que mi papá hacía lo mismo y tal vez sea genética.

¿Tu papá también hacía eso?

Sí, él lo hace.

Además, se dice que hay una mejor coordinación mano-ojo, ¿verdad? Cuando se batea por la izquierda.

No lo sé. No es algo a lo que le he prestado atención; sí es algo teórico o qué, pero sí es interesante saberlo.

Viniendo de Cuba y viendo todo lo que has logrado, ¿te pone contento?

Claro que sí, estoy muy agradecido por todo lo que Dios me ha dado a mí y a mi familia y sigo trabajando cada día para ser más útil.

Tus cifras indican que sos más peligroso con gente en base y más aún en la postemporada, ¿no?

Pues cada vez que me paro en home trato de tener el mejor turno posible, la mejor conexión posible y ayudar a mi equipo. Ahora, en los playoffs hay más concentración todavía porque el margen de error es más reducido. Quizá a eso se debe. Uno se enfoca aún más.

¿Cómo calificás la temporada de los Astros?

Para nadie es un secreto que hemos tenido muchas altas y bajas, pero obviamente aquí estamos tratando de pelear por un puesto en los play-offs.

Agradezco tu tiempo, Yordan.

Gracias a ti.

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