La deuda pendiente del Diriangén sigue vigente a nivel internacional. El equipo más ganador de Nicaragua no ha podido brillar en la Copa Centroamericana, el torneo regional de clubes. Cada año se refuerza para dar el salto de calidad y se queda corto, como le sucedió este jueves en su crucial visita a El Salvador, donde cayó 4-0 ante el Firpo y prácticamente se despidió de la posibilidad de clasificar a los cuartos de final.
Alexander Vargas apostó por la misma alineación de los dos partidos anteriores en la Copa Centroamericana, el once más competitivo que el Diriangén puede mostrar, con siete jugadores nacidos en el extranjero, aunque tres de ellos juegan como nacionales. El técnico costarricense estaba claro que era un partido en el cual el boleto estaba en juego y decidió echar mano de lo mejor disponible.
Lea además: Estrellas sudamericanas del futbol en busca de equipo para, quizá, su último baile
El juego del Diriangén estaba claro sobre el terreno de juego. Matías Galvaliz se encargó de orquestar el ataque en corto o en largo. El argentino decidía cómo y por dónde se jugaba. Apostó mucho a darle profundidad por las bandas con los volantes Harry Rojas y el colombiano Lorenzo Orellano, más el lateral Melvin Hernández. Los tres pisaron el área con llegadas prometedoras que no pasaron a más.
La propuesta del Diriangén obligó a dejar espacios atrás que el Firpo capitalizó. Una transición rápida agarró mal parada la línea defensiva. El central Jaquin Gargonia despejó un centro con lo justo al balcón del área. El panameño Rafael Águila (16) recogió el rebote y sacó un potente remate de volea imposible para el portero Víctor Castro, quien terminó con varias intervenciones de mérito.
El ataque silenciado
El equipo diriambino trató de descontar, pero le faltó claridad, todo lo contrario del Firpo, que volvió a agarrar mal parada a la defensa diriambina. El equipo se partió en dos; le costó retroceder en un ataque rápido del conjunto salvadoreño. Tres jugadores se juntaron otra vez en los linderos del área y Mauricio Cerrito (43) sacó un zapatazo que apenas miró pasar el portero Castro.
Un tiro libre directo de Galvaliz fue el remate con más perfume de gol del Diriangén. El equipo diriambino no lució igual que en sus dos partidos anteriores en los cuales se mostró más competitivo, incluido el último ante Alajuelense. A los diriambinos les costaba crearse espacio y tener pegada frente al marco, algo que sí tuvo Firpo y quedó demostrado en el 3-0 de Diego Ortez (52) con remate al palo del arquero Castro.
Lea también: ¡Exclusiva! Joven nicaragüense firmará millonario contrato con los Mets de Nueva York
El duelo se puso más cuesta arriba con la expulsión del delantero uruguayo Bruno Barja (67). El Firpo tuvo mayores espacios y oportunidades que no terminaron en goles porque la defensa cerró oportunamente, el portero Castro salvó o los atacantes tomaron malas decisiones. Con la ventaja numérica, el Firpo siguió atacando y consiguió el 4-0 con el colombiano José Valencia, otro tanto similar al anterior.
Los diriambinos llegaron a 10 derrotas consecutivas contra rivales salvadoreños en torneos de la Concacaf. De paso, se quedaron sin opciones de clasificar a los cuartos de final porque necesitarían un milagro: ganar de visita la próxima semana ante Xelajú de Guatemala por al menos tres goles de diferencia y que el Alajuelense se imponga por tres o más goles al Firpo en la última fecha.