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Líderes opositores nicaragüenses expresaron un optimismo moderado sobre el cercano diálogo que establecerá un sector de la oposición de Venezuela y el régimen chavista. Aunque a diferencia de procesos anteriores, ahora se celebrará bajo la tutela directa de Estados Unidos, la desconfianza, según políticos nicaragüenses, surge porque en procesos similares anteriores, el chavismo siempre mintió como lo hizo en su momento el régimen Ortega Murillo, que asumió compromisos que nunca cumplió.
Además temen que la ausencia de la dirigente opositora María Corina Machado le reste legitimidad al proceso.
El régimen chavista que gobierna Venezuela y una parte de la oposición política han acordado comenzar conversaciones a partir del 1 de agosto, para crear condiciones que permitan celebrar elecciones justas y libres.
Este es un proceso seguido muy de cerca por el gobierno de Estados Unidos, y es parte del plan de tres fases anunciado por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, tras la caída del dictador Nicolás Maduro. Las fases de ese plan son: estabilización, recuperación y transición.
El inicio del proceso de diálogo fue saludado por Washington tras el anuncio oficial emitido el martes de la semana pasada por el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.
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¿Cómo lo ven los opositores nicas?
«Los (chavistas) venezolanos siempre han mentido como los Ortega Murillo y han utilizado las negociaciones para ganar tiempo y no conceder nada. Esa ha sido la historia», dijo a LA PRENSA Juan Sebastián Chamorro, coordinador del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL exilio).
Sin embargo, un elemento clave es el papel fundamental que va a desempeñar Estados Unidos ante la negociación. «También hay que decir que esta negociación se está haciendo bajo la tutela directa de los Estados Unidos. La presión existe y es muy fuerte para que agilice el proceso de transición democrática a través de unas eventuales elecciones», agregó Chamorro.
Este elemento da, a su juicio, un motivo para tener un poco de optimismo. «No es un proceso de diálogo más, es uno con los americanos tutelando el país prácticamente. En este sentido hay que tener un optimismo cauteloso», resaltó Chamorro.
Por su parte el exdiputado opositor desterrado, Eliseo Núñez considera que las circunstancias del proceso de diálogo que se establecerá ahora en Venezuela son diferentes por el mayor peso que tiene ahora Estados Unidos en ese país, pero duda de la legitimidad de Dinorah Figuera como representante de la oposición.
«Eso indica que esta vez los compromisos deberían ser cumplidos, la duda mayor en este caso es sobre la legitimidad de la representación opositora y eso puede influir en la viabilidad final de cualquier acuerdo al que se llegue», expuso Núñez.
EE. UU. ve «paso importante» hacia la reconciliación
Un comunicado oficial dejó claras las prioridades y el propósito del futuro diálogo. Estados Unidos considera un «paso importante en el proceso de reconciliación política» el plan de trabajo del gobierno con parte de la oposición política en Venezuela, declaró el jueves el Departamento de Estado, según un despacho de AFP.
«Aplaudimos el compromiso de fortalecer las instituciones democráticas, mejorar el sistema electoral y restablecer las garantías para la participación política», señala el comunicado y añade que «Estados Unidos seguirá apoyando los esfuerzos liderados por los venezolanos que generen avances concretos hacia una transición electoral pacífica y democrática».
¿Quiénes son los protagonistas y cómo se ha llegado a este punto, inimaginable hace un año, después del gigantesco fraude electoral con el que el chavismo le que robó las elecciones de 2024 a una oposición liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia?
El antiguo líder Nicolás Maduro tuvo una última toma de posesión en enero de 2025 como presidente avalado por un Consejo Nacional Electoral controlado por el chavismo. Maduro ya no está en el poder, apartado por una espectacular operación militar de captura por Estados Unidos que lo sacó de Caracas el 3 de enero pasado. Maduro y su esposa Cilia Flores están ahora acusados de narcotráfico y otros delitos, y enfrentan un proceso judicial en un tribunal de Nueva York.
Chavismo gobierna bajo la presión de EE. UU.
El chavismo gobierna ahora bajo una fuerte presión de la Administración Trump, la cual tiene la última palabra sobre todo lo que pasa en Venezuela.
El acercamiento inicial entre un sector de la oposición y el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, sucesora de Maduro, tuvo como protagonistas al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y a la opositora Dinorah Figuera.
Desde 2023 Figuera preside desde el exilio la Asamblea Nacional elegida en 2015 que es controlada por la oposición, y que designó a Juan Guaidó como presidente encargado del país. Figuera aceptó la invitación del gobierno estadounidense para viajar a Venezuela para reunirse con Rodríguez el 18 de junio pasado..
Rodríguez es el hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez y una figura de largo recorrido dentro del chavismo.
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¿Quién es Dinorah Figuera?
La política opositora nació en el estado de Aragua en 1961, es médica cirujana de profesión, se graduó en la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Inició su vida pública como dirigente estudiantil y de allí pasó a la actividad política partidista. Posteriormente se integró a Primero Justicia, organización en la que asumió distintos cargos de dirección a nivel nacional.
De acuerdo al diario digital venezolano El Nacional, la carrera política de Figuera incluye el ejercicio como diputada a la Asamblea Nacional por el Distrito Capital durante el período legislativo 2011-2016 y posteriormente en el período 2016-2021 por el voto lista del estado Aragua.
El 5 de enero de 2023 fue elegida presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, controlada por la oposición, tras la decisión de ese órgano de poner fin al denominado gobierno interino de Juan Guaidó. Su designación ocurrió en una sesión virtual, pues ha estado en el exilio en España desde 2018.
El Parlamento electo en 2015 sigue siendo reconocido por diversos actores internacionales y funciona de manera paralela a la Asamblea Nacional presidida por Jorge Rodríguez, surgida de las elecciones parlamentarias de 2020 y reconocida por el Ejecutivo.
“Su llegada a la presidencia parlamentaria también marcó un hecho inédito: por primera vez la junta directiva de la Asamblea Nacional de 2015 quedó integrada exclusivamente por mujeres y ejercida desde el exilio”, agrega El Nacional.
¿Quién es Jorge Rodríguez?
Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez, es una de las principales figuras del chavismo desde la era de Hugo Chávez, el fallecido líder de la revolución bolivariana.
Rodríguez es médico psiquiatra e hijo del dirigente Jorge Rodríguez padre, fue vicepresidente ejecutivo de la República entre 2007 y 2008, alcalde del municipio Libertador de Caracas durante dos períodos y, desde enero de 2021, presidente de la Asamblea Nacional, según El Nacional.
En su hoja de servicios al chavismo, sobresale el haber sido el principal negociador del régimen en diferentes procesos de diálogo con la oposición.
Rodríguez de 60 años de edad, se desempeñó con importantes responsabilidades en el Consejo Nacional Electoral (CNE) durante la consolidación del sistema automatizado. Presidió el organismo entre enero de 2005 y abril de 2006, después de dirigir la Junta Nacional Electoral durante el referéndum revocatorio de 2004, añade el medio digital venezolano.
Tras la desclasificación reciente de un informe de inteligencia de la CIA sobre la manipulación del voto electrónico en Venezuela, se encuentra en la mira al ser identificado como el cerebro del sistema electoral de su país.
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Tres importantes premisas

Federico PARRA / AFP
Este nuevo proceso de diálogo se da en un contexto muy distinto al diálogo celebrado entre los opositores y el gobierno de Maduro en 2023-2024. La correlación de fuerzas ha cambiado. Descabezado con el uso de una fuerza decisiva por Estados Unidos, el chavismo está ahora debilitado y bajo la presión y el control estadounidense.
En declaraciones a los medios de comunicación, Figuera ha resaltado algunos aspectos importantes. En primer lugar, ha dejado claro que el proceso tendrá lugar bajo la supervisión y acompañamiento de Estados Unidos y que su participación personal resulta de una invitación de ese gobierno.
También ha enfatizado que uno de los temas principales temas será la designación de nuevas autoridades electorales, creíbles y comprometidas con unos comicios justos. El CNE actual está controlado por funcionarios afines al chavismo. El propósito es generar garantías sobre el sistema electoral y recuperar la confianza de la ciudadanía.
“Que sea respetado y que haya claridad y confianza”, dijo Figuera a Radio Nacional de España en una entrevista. La dirigente opositora también ha señalado como una prioridad la renovación del Tribunal Supremo de Justicia.
El incuestionable liderazgo de Machado
En último lugar, la presidenta de la Asamblea Nacional en el exilio ha dejado claro que ella no tiene ninguna intención de ser una alternativa al indiscutible liderazgo de la oposición de María Corina Machado, premio nobel de la paz. “María Corina es la líder de la oposición reconocida públicamente”, sostuvo durante la entrevista.
“He insistido en que tengo una representación institucional, aunque es público y notorio que soy militante del partido Primero Justicia, que forma parte de la Plataforma Unitaria y que promovimos a María Corina como candidata presidencial”, apostilló para RNE.
A juicio del opositor de Nicaragua, Juan Sebastián Chamorro, es impensable que Machado no sea parte de este proceso. «Siempre lamentando la ausencia de María Corina que tiene que ser parte de un proceso de transición democrática. Sin ella ese proceso carece de legitimidad. (…) Me es difícil entender por qué ella no está actualmente en ese proceso», sostuvo Chamorro.