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Carlos Luis Jiménez Salazar, de 51 años, fue encontrado sin vida la mañana del martes 2 de junio, tras permanecer desaparecido durante diez días en el municipio de La Paz, en Carazo. Su cuerpo fue localizado al fondo de una quebrada en la comarca La Muralla.
La Policía Nacional inició las investigaciones del caso, que mantiene consternados a los habitantes de este municipio. Hasta el momento, no se han confirmado las causas de la muerte ni cómo Jiménez Salazar habría llegado a esta quebrada, conocida popularmente como La Pavona.
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El oficialista Canal 8 informó —de forma preliminar— que dos pobladores, identificados como Pablo y Andrés Potosme, habrían descubierto el cuerpo. Este se encontraba a más de 200 metros de profundidad, por lo que las labores de rescate se prolongaron durante aproximadamente dos horas.
De acuerdo con la versión de este medio oficialista, el hombre habría caído accidentalmente al fondo del precipicio sin posibilidad de salir ni de ser auxiliado, falleciendo en el lugar.

Debido al estado de descomposición en que fue encontrado el cuerpo, este tuvo que ser sepultado el mismo martes en el cementerio de la localidad. La Policía aún no confirma si en la muerte de Jiménez Salazar hubo mano criminal.
Adolescente desaparecida y asesinada en Santa Teresa
El caso de Carlos Luis Jiménez Salazar ocurre a siete meses de la desaparición de una adolescente en el municipio de Santa Teresa, vecino de La Paz, quien cinco días después fue hallada asesinada. Se trata de una menor de 17 años, de iniciales S.A.S.N., quien fue víctima de violación a manos de Moisés Adán Cruz Cruz, de 35 años, conocido como el Moly.
La joven fue hallada en la comunidad Los Cruces, estaba semidesnuda y con ambas manos amputadas.
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El pasado mes de febrero, la jueza Juana María Rivera Pineda dictó la sentencia de prisión perpetua contra el Moly, por el delito de asesinato agravado. Esta es la segunda condena que recibe. La primera fue de 12 años por el delito de abuso sexual en perjuicio de una menor de 15 años. Esa agresión la cometió en el año 2023. Sin embargo, pese a la sentencia firme, solo purgó dos años de cárcel.

El hombre primeramente le propinó un golpe con un objeto contundente entre la nuca y la cabeza, provocándole una hemorragia intracraneal que le causó la muerte. La autopsia practicada por el Instituto de Medicina Legal de Managua confirmó además que las amputaciones de ambas manos ocurrieron cuando la víctima aún estaba viva, presuntamente cuando intentaba defenderse.
El caso generó indignación en Santa Teresa y reavivó el debate sobre la efectividad del Sistema Penitenciario y los mecanismos de control para personas condenadas por delitos sexuales que en algunos casos son beneficiadas con el régimen de convivencia familiar.