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Aunque reconoció que las conversaciones en Pakistán habían ido «bien» y que «se había llegado a un acuerdo en la mayoría de los puntos», el presidente estadounidense afirmó que Teherán se había negado a ceder en la cuestión de su programa nuclear.
«Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», donde, dijo Trump en Truth Social, comenzarán a «destruir» las minas marinas colocadas por Irán.
«Cualquier iraní que nos dispare, o a nuestras embarcaciones pacíficas, será ENVIADO AL INFIERNO», agregó.
La reunión de más alto nivel desde 1979
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, dejó Pakistán sin alcanzar ningún acuerdo después de la primera ronda negociaciones con un equipo dirigido por el portavoz parlamentario iraní ,Mohamad Baquer Qalifab, la reunión de más alto nivel entre los dos bandos desde la revolución islámica de 1979.
La delegación de Teherán también incluyó al canciller, Abas Araqchi.
«Nos vamos con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra mejor oferta final. Veremos si Irán la acepta», dijo Vance a periodistas.
En dos largas publicaciones en su plataforma Truth Social, Trump cuestionó a Irán por prometer la apertura del estrecho de Ormuz, por donde pasaba una quinta parte de la producción de petróleo mundial antes del conflicto en Oriente Medio.
«Dicen que pusieron minas en el agua, aun cuando toda su Armada, y la mayoría de sus ‘lanzadores de minas’, han sido completamente volados por los aires. Puede que lo hayan hecho, pero ¿qué armador querría correr ese riesgo?», dijo Trump.
Un recuento de la jornada de conversaciones
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1. Primer cara a cara en décadas
Tras semanas de mediación indirecta y una mañana de consultas por separado en el hotel Serena a través de mensajeros paquistaníes, los equipos encabezados por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, se sentaron en la misma mesa.
El encuentro, definido por la Casa Blanca como un formato «trilateral cara a cara», comenzó a las 16:55 hora local (11:55 GMT) y continuó hasta la noche con una cena de trabajo. Fuentes diplomáticas iraníes confirmaron a EFE que ambas partes se mostraron «optimistas» tras el intercambio de las primeras actas de acuerdo.
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2. ¿Hay posibilidad de acuerdo?
Pese a lo histórico del encuentro, la viabilidad de un acuerdo definitivo sigue sujeta a un complejo equilibrio de exigencias cruzadas. La participación de Teherán no se confirmó hasta la llegada de su delegación al aeropuerto de Islamabad, tras días de incógnitas por los desacuerdos sobre los puntos base del diálogo.
Irán condicionó el inicio de las conversaciones a que Washington aceptase sus «precondiciones», centradas en la inclusión del Líbano en el alto el fuego y la liberación de activos financieros.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, llegó acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente, Donald Trump, con instrucciones «claras» de que sus líneas rojas son la seguridad total en el Estrecho de Ormuz y la garantía verificable de que Teherán no retomará su programa de armamento nuclear.
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3. Guerra de «líneas rojas»
En el ecuador de la jornada, la tensión se trasladó a los despachos. Tras más de dos horas y media de consultas indirectas, se filtró una supuesta concesión de la Administración Trump para desbloquear fondos iraníes como gesto de buena voluntad.
Esta información fue difundida rápidamente por medios oficiales de Teherán como un triunfo diplomático, pero la Casa Blanca se apresuró a desmentirla de forma tajante, encallando el diálogo hasta la reunión directa.
4. Una capital blindada por el Ejército
Islamabad se transformó este fin de semana en una fortaleza militar para facilitar el encuentro. El Gobierno de Pakistán ha implementado medidas excepcionales en la denominada «Zona Roja», además de agilizar la logística y los visados para todo el personal y los centenares de periodistas que viajaron desde todo el mundo.
Pakistán ejerce un papel facilitador activo y presiona ahora para prorrogar las conversaciones al domingo con el fin de alcanzar un acuerdo concluyente antes de que expire la tregua de 14 días.
5. Un éxito de la diplomacia paquistaní
Pakistán ha logrado consolidar un papel intenacional para su primer ministro, Shehbaz Sharif; el ministro de Exteriores, Ishaq Dar, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal Asim Munir, que recibieron personalmente a las delegaciones, escenificando el compromiso total del Estado paquistaní con la paz.
Para Islamabad, el éxito de esta cumbre es vital por razones de seguridad nacional y supervivencia económica: el 80% de su crudo transita por el estrecho de Ormuz y cualquier escalada regional compromete su estabilidad financiera y sus alianzas estratégicas, incluido su pacto de defensa con Arabia Saudí.
6. El clima ante un soñado alto el fuego
Al cierre del día, un cauteloso optimismo recorre los pasillos del hotel Serena y el Centro de Convenciones Jinnah, donde la posibilidad de un alto el fuego permanente ha empezado a rumorearse entre periodistas y delegaciones.
Pese a las décadas de hostilidad, el ambiente en la capital paquistaní es de una expectación histórica para el domingo, pues la cita ha logrado desaflojar los nudos de la guerra en Oriente Medio para dar paso a una fase técnica de negociación.
7. Irán niega que EE.UU. haya comenzado a desminar Ormuz
Irán rechazó este sábado las afirmaciones del Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) sobre el supuesto despliegue de dos destructores en el estrecho de Ormuz para retirar las minas colocadas por la República Islámica durante la guerra, mientras ambos países negocian la paz en Pakistán.