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La oficina de prensa de El Vaticano contradijo al arzobispo de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes, quien aseguró días atrás que no había sido invitado al primer consistorio extraordinario, convocado por el Papa León XIV. Según el portavoz Mateo Bruni, fueron invitados todos los miembros del colegio cardenalicio, lo que incluye al nicaragüense.
La información fue recogida por la agencia de noticias católica Aciprensa, pero se cuida de no llamarlo desmentido. Posteriormente han publicado una entrevista con Brenes en que aseguró que el Papa inició su “proyecto pastoral” con esta reunión.
“Y ahora comienza lo que bien podríamos decir todos nosotros, su proyecto pastoral, después de estos meses acompañando al pueblo con el proyecto del Año Santo, hoy comienza una nueva etapa en su vida y está preparándose en el proyecto. Y ha reunido a los señores cardenales para escucharle, y él decía, escuchar es lo que yo quiero”, afirmó el arzobispo nicaragüense.
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El sumo pontífice fue elegido el 8 de mayo de 2025, como sucesor de Francisco. La convocatoria de la reunión indicó que se buscaba convertir el encuentro en un punto de reflexión para apoyar al pontífice en su responsabilidad de gobierno de la iglesia. Contó con la participación de 170 miembros del colegio cardenalicio, mientras 75 argumentaron diversos motivos para ausentarse. La ausencia de Brenes fue destacada en otros medios vaticanistas como Vida Nueva Digital.
Brenes afirmó días atrás a la televisora VosTV que “no he recibido una convocatoria. He estado registrando el correo, registrando el WhatsApp, registrando las comunicaciones del Colegio Cardenalicio y tengo mis dudas, porque algunas veces se llama al consistorio, pero para cosas internas, para cosas muy particulares de la Santa Sede y el Papa invitaba a tener una mayor colaboración”.
Durante la inauguración del evento, el Papa León XIV se pronunció a favor de la unidad que atrae, mientras dijo que la división dispersa. “Somos un grupo muy variado, enriquecido por múltiples procedencias, culturas, tradiciones eclesiales y sociales, trayectorias formativas y académicas, experiencias pastorales y, naturalmente, caracteres y rasgos personales. Estamos llamados, ante todo, a conocernos y a dialogar para poder trabajar juntos al servicio de la Iglesia”, añadió.
El arzobispo nicaragüense es el principal representante de un país en que la iglesia se encuentra perseguida por el régimen de Daniel Ortega. Los religiosos son sometidos a vigilancia del Estado y al menos cuatro obispos de la Conferencia Episcopal se encuentran en el exilio.
Molina: “Sacerdotes creen que no quiso o Murillo no se lo permitió”
La abogada Martha Patricia Molina, quien ha investigado a fondo la persecución al catolicismo de parte de Ortega, reveló que varios sacerdotes de Nicaragua le confirmaron que el cardenal sí fue invitado. “Pero ellos creen que no fue porque no quiso o porque la señora Rosario Murillo no se lo permitió debido a que ella se encuentra molesto con el Papa León XIV por haber recibido a los obispos Herrera, Báez e Isidoro Mora”, reveló Molina.
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La investigación de Molina se titula una Iglesia Perseguida y documentó que la dictadura ha confiscado 43 propiedades a la Iglesia católica. Se han prohibido 18, 808 procesiones desde 2018 hasta la actualidad. Los obispos exiliados son Carlos Herrera, presidente de la Conferencia Episcopal; Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua; Isidoro Mora, de Siuna; y monseñor Rolando Álvarez, de Matagalpa. Sin embargo, al menos otros 300 religiosos se exiliaron también debido a la persecución estatal.
En sus últimas declaraciones a Aciprensa, Brenes agregó que, durante estos meses de epifanía, hasta el seis de enero, tuvo que completar lo que “el Papa Francisco le había dejado programado”, con el jubileo de esperanza que concluyó ese mismo día. “Ahí concluyó todo el programa que el Papa Francisco nos dejó. Y el Papa León, muy fiel a ese proyecto, no organizó cosas distintas, sino se sometió a lo que el Papa Francisco había dejado”, explicó Brenes.