La Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, posa para los medios de comunicación durante la inauguración de la exposición oficial del Premio Nobel de la Paz en el Centro Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, el jueves pasado. La activista de 58 años, que se encontraba escondida en su país natal desde junio de 2024, no pudo asistir a la ceremonia de entrega del Premio Nobel en Oslo el miércoles 10 de diciembre. Lise Åserud / NTB / AFP

Machado sufrió una fractura vertebral durante la complicada salida clandestina de su país

Le fue descubierta en una revisión médica y recibe atención en un hospital de Oslo, pero su entorno no ha dado más detalles

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La opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Nobel de la Paz, sufrió una fractura vertebral en su viaje clandestino para salir de Venezuela y llegar a Noruega la semana pasada, anunció este lunes su portavoz.

Machado, de 58 años, recibió el Premio Nobel de la Paz por su lucha por «una transición justa y pacífica» para recuperar la democracia en Venezuela. 

Pese a estar en la clandestinidad desde las elecciones presidenciales de 2024, en las que la oposición denunció fraude y cuestionó la victoria que le otorgó su tercer mandato a Nicolás Maduro, Machado prometió que asistiría a la ceremonia de premiación celebrada en Oslo la semana pasada.

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Machado dijo que temió por su vida en el peligroso viaje para salir de su país y llegar a Noruega para recibir el Premio Nobel el miércoles, que combinó un trayecto en barco hasta Curazao y un vuelo en avión privado con escala en Estados Unidos.

«Está confirmada la fractura vertebral», indicó Claudia Macero en alusión a un artículo publicado en el diario noruego Aftenposten.

«Por el momento, no se dará ninguna información extra a la que aparece en el artículo», agregó. 

Según el diario, la fractura se produjo cuando la llevaban en un pequeño barco pesquero, con la mar agitada.

Le diagnosticaron la lesión en el hospital universitario Ullevål de Oslo, precisa Aftenposten.

Machado llegó a Oslo el jueves de madrugada, demasiado tarde para asistir a la ceremonia de entrega del galardón, que recogió su hija Ana Corina Sosa. Desde que aterrizó en Noruega, dijo varias veces que deseaba ir al médico, sin explicar por qué.

Su fractura no le impidió pasar por encima de una barrera para saludar a sus simpatizantes en la capital noruega, en su primera aparición pública en el país nórdico.

«Había riesgo real para mi vida» 

Machado pasó a la clandestinidad después de los comicios presidenciales de 2024. Estos resultados electorales no fueron reconocidos por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de Latinoamérica.

La líder opositora, que estaba inhabilitada, sostiene que Maduro le robó las elecciones a su candidato, González Urrutia, y publicó copias de los votos emitidos en las máquinas de votación como prueba del fraude. 

Antes de su aparición en Oslo no había sido vista en público desde una protesta en Caracas contra la investidura de Maduro para su tercer mandato, en enero de 2025.

A riesgo de ser declarada fugitiva en su país, Machado dejó Venezuela en unas condiciones sobre las que ha mantenido el misterio.

Según Bryan Stern, un excombatiente estadounidense que fundó una empresa para sacar a extranjeros de zonas peligrosas, su salida del país sudamericano fue posible gracias a una rocambolesca operación, denominada «Dinamita Dorada».

Según contó Stern, Machado dejó Caracas disfrazada y con una peluca, y se dirigió a una playa del norte del país.

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Ya en la playa, la embarcación en la que debía escapar –un viejo pesquero elegido para no levantar sospechas ni exponerse a los bombardeos estadounidenses en el mar Caribe contra buques que, según Washington, transportan drogas– estaba averiado.

Al final logró embarcar, pero el GPS no funcionaba. Entumecida de frío y empapada, pasó a otro barco, en el que se encontraba Bryan Stern. En este navío logró llegar a Curazao donde abordó un avión.  

«Hubo momentos que sentí que había riesgo real para mi vida, y que fue un momento también muy espiritual porque, al final, simplemente sentí que estaba en las manos de Dios», declaró Machado el viernes en Oslo.

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