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Al menos tres integrantes del Movimiento Campesino de Nicaragua, solicitantes de asilo, han sido detenidos en recientes operativos migratorios realizados por las autoridades de Estados Unidos, informó a LA PRENSA el dirigente Medardo Mairena.
“De hecho, uno fue detenido en un centro comercial, andaba de compras con su familia y fue detenido y ahora está enfrentando el tema migratorio desde el centro de detención. Esperamos que puedan tener el respaldo de Estados Unidos para que se puedan quedar”, explicó Mairena.
Por motivos de seguridad, Mairena no reveló las identidades de los detenidos, pero precisó que las capturas ocurrieron en Florida, Louisiana y Washington.
“A los campesinos, por el hecho de no ser mediáticos, obviamente les cuesta mostrar las pruebas de que son perseguidos políticos, pero sí sabemos que la dictadura, a través de los mismos secretarios políticos, ya sea en los barrios o en las comarcas, sí los tienen en sus listas”, añadió.
En Nicaragua: cárcel, tortura o desaparición
El dirigente campesino recordó el caso de Douglas Gamaliel, un campesino extraditado desde Costa Rica hacia Nicaragua, quien actualmente se encuentra en prisión bajo condiciones inhumanas, según denuncias de sus familiares.
“Lo mantienen torturando permanentemente, desnudo, esposado, en una cárcel donde hay cucarachas, alacranes, zancudos. Es duro, yo conozco ese lugar, allí estuve por 11 meses, es difícil y ese es un riesgo que corremos cada una de las personas que somos perseguidas políticas”, relató Mairena.
Otro caso citado es el del líder caribeño Brooklyn Rivera, quien ingresó a Nicaragua bordeando territorios de la Mosquitia desde Honduras, y permanece como preso político desde hace más de un año.
Piden a congresistas frenar deportaciones
Mairena afirmó que han realizado gestiones con congresistas y senadores estadounidenses para abogar por estos nicaragüenses y frenar las deportaciones pues, de ser enviados a Nicaragua, los detenidos quedarían expuestos a represalias del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Hemos escrito a muchos diplomáticos para que se vea la situación de ellos como una cuestión humanitaria. Todos sabemos que los que somos perseguidos políticos no venimos a este país con intención de quedarnos, sino para salvaguardar nuestras vidas, y la vida de ellos está en riesgo si regresan a Nicaragua”, expresó.
En este contexto, hizo un llamado a la unidad de todos los sectores para trabajar conjuntamente con organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil, para proteger a los nicaragüenses que se encuentran desamparados en el exilio.