El que fuera el guardaespaldas de Diego Armando Maradona, Julio César Coria, fue detenido este martes por el delito de falso testimonio durante su declaración ante el tribunal que juzga a siete trabajadores de la salud por homicidio en el caso de la muerte del astro argentino.
El fiscal Patricio Ferrari afirmó ante el tribunal: “El testigo está siendo mendaz (mentiroso) en forma elocuente”.
Según expuso la Fiscalía y ratificaron luego los jueces, el testigo incurrió en el delito de falso testimonio por brindar declaraciones que contradicen la prueba recopilada durante la investigación.
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La principal contradicción en la que incurrió Coria tiene que ver con su vínculo con el neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, Leopoldo Luque, con quien negó tener relación y dijo nunca haber hablado, ni durante el ingreso domiciliario ni después.
Sin embargo, numerosas pruebas y chats entre ambos, expuestos en la audiencia de este martes, revelaron que el guardaespaldas mantuvo varias conversaciones con el médico en diferentes períodos y hasta se trataban de «amigos».
En uno de esos mensajes, Coria escribió a Luque: «Cómo estás, amigo. Te banco a morir, contá conmigo para lo que necesites.»
A lo que Coria respondió ante los jueces: “No recuerdo que haya hablado con él, sinceramente no recuerdo”.
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Otras contradicciones en la declaración de Coria tienen que ver con quienes fueron las personas que intentaron reanimar a Maradona cuando se encontraba en el lecho donde falleció, en una vivienda donde recibía cuidados médicos a domicilio.
El abogado de dos hijas de Maradona, Fernando Burlando, pidió «la extracción de testimonios para darle intervención a la Unidad Fiscal para la Investigación» y solicitó la «detención inmediata» del testigo por incurrir en «el delito de falso testimonio».
A continuación, los jueces accedieron a la solicitud y el que fuera guardaespaldas de Maradona salió esposado de la sala.
En la sesión de este martes también declararon Andrea Flavia Jordan, agente inmobiliaria que gestionó el alquiler de la casa; Santiago Giorello, propietario de la misma, y Jana Maradona, una de sus hijas, querellante y testigo en la causa.
Maradona falleció a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 y, en el momento de su muerte presentaba graves patologías hepáticas, cardíacas y pulmonares, según un informe forense presentado por la Fiscalía.
Son juzgados en este proceso el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
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También está procesada la enfermera Gisela Madrid, quien solicitó un juicio por jurados y será juzgada en una causa separada en el segundo semestre de 2025, una vez finalizado el juicio principal.
Los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tommaso y Julieta Makintach deberán determinar si siete de los ocho acusados son culpables del delito de homicidio simple con dolo eventual, que tiene una pena máxima de 25 años de prisión.