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La cuenta regresiva ya está en marcha para cuatro magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), que tendrán que dejar el cargo tras la aplicación de la última reforma constitucional y la nueva Ley Electoral que se terminó de aprobar este jueves 6 de marzo.
Ambas leyes establecen que el CSE está compuesto por seis magistrados electorales, ya no por 10 como dictaba la anterior ley, lo que significa que cuatro magistrados serán depurados próximamente.
El CSE es una más de las instituciones bajo el control del dictador Daniel Ortega. Los actuales 10 magistrados electorales —siete propietarios y tres suplentes— son conocidos por su afinidad con la dictadura de Ortega y su esposa, Rosario Murillo, e incluso la mayoría son declarados militantes del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza el dictador.

Los actuales magistrados son: Brenda Isabel Rocha Chacón (presidenta del CSE), Cairo Amador (vicepresidente), Lumberto Ignacio Campbell Hooker, Mayra Antonia Salinas Uriarte, Alma Nubia Baltodano Marcenaro, Adriana Marina Molina Fajardo, Devoney McDavis Álvarez, Leonzo Knight Julián, Maura Lizeth Álvarez Ortiz y Alberto Julián Blandón Baldizón.
Estos magistrados fueron impuestos por la dictadura en 2021, año de las últimas votaciones presidenciales en las que todos los líderes opositores y precandidatos presidenciales fueron encarcelados, para evitar su participación en el proceso electoral. En esas cuestionadas votaciones, Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, retuvieron el poder por cinco años más. Actualmente Ortega lleva 18 años en la Presidencia y su esposa lleva nueve años como vicepresidenta. Se espera que gobiernen hasta 2028 tras la reforma constitucional que extendió un año más todos los períodos de los cargos de «elección», que antes eran de cinco años y le otorgó a Murillo la figura de copresidenta.

Aunque en los últimos 25 años el CSE ha sido una institución cuestionada, sobre todo porque sus magistrados no abandonan sus afinidades partidarias o se terminan rindiendo al poder de turno, no siempre fue así.
Mariano Fiallos, el presidente del CSE que le dijo no al FSLN
Tras las elecciones de 1990, el CSE ganó gran prestigio bajo la presidencia de Mariano Fiallos Oyanguren, quien se negó a seguir las instrucciones del primer régimen del FSLN en esas elecciones, aunque era conocida su simpatía por los sandinistas.

El FSLN había llegado al poder por la fuerza de las armas en 1979, tras derrocar a la dictadura somocista. Las primeras elecciones después de ese evento fueron en 1984, en un contexto en que los comandantes sandinistas controlaban todo el país. Daniel Ortega fue elegido por primera vez presidente de Nicaragua en esas elecciones, en las que la Coordinadora Democrática y su candidato, Arturo Cruz Porras, se retiraron al denunciar que no había condiciones para hacer campaña ya que constantemente eran atacados físicamente por las turbas del Frente Sandinista.
La guerra civil siguió durante el primer mandato oficial de los sandinistas, desgastando y destruyendo el país.
Fiallos Oyanguren seguía al frente del CSE cuando se realizaron las elecciones presidenciales de 1990, una de las más observadas en la historia política del país, en medio de la guerra civil que llevaba 10 años desangrando a los nicaragüenses.
Cinco magistrados del CSE
En ese entonces, el CSE estaba conformado por cinco magistrados, cada uno con un suplente:
Mariano Fiallos Oyanguren (presidente) era abogado obtuvo una maestría en leyes en la Universidad Metodista del Sur en Texas, y título de abogado en la UNAN León. En 1968 obtuvo un doctorado de la Universidad de Kansas. También fue rector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).
Los otros magistrados eran: Rodolfo Sandino Argüello, abogado granadino sin militancia política; Guillermo Selva Argüello, abogado, miembro del Partido Liberal Independiente (PLI), del que fue vicepresidente; Leonel Argüello Ramírez, abogado y empresario, uno de los primeros directivos del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep); Aman Esau Sandino Muñoz, médico cirujano graduado en México, miembro del Partido Conservador.
Entre los magistrados suplentes estaba Rosa Marina Zelaya, quien en el futuro se convertiría en presidenta del CSE. Zelaya, de profesión abogada, fue propuesta por el FSLN para ser magistrada suplente, pero luego se volvió una dura crítica de los sandinistas.
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En las elecciones del 25 de febrero de 1990, el presidente del CSE tenía instrucciones dictadas por los comandantes sandinistas de anunciar el triunfo del FSLN, sin embargo, Fiallos se negó a hacerlo y reveló los verdaderos resultados que le daban la victoria a la Unión Nacional Opositora (UNO), que encabezaba la candidata presidencial Violeta Barrios de Chamorro, quien fue la presidenta del país los próximos siete años de paz y democracia en Nicaragua.
Esta decisión confirmó la transparencia y la ética de Fiallos como presidente del CSE, además de su valor para enfrentarse a los poderosos comandantes sandinistas, de los que se sabe recibió presiones.
Rosa Marina Zelaya
Seis años después, el CSE quedó en manos de Rosa Marina Zelaya fue la primera mujer presidenta de un Poder Electoral en América Latina, ocupo el cargo entre 1996 y el año 2000. Zelaya dirigió el CSE durante las elecciones presidenciales de 1996, en las que ganó Arnoldo Alemán del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y consolidó el proceso electoral en el país y el proceso de identificación ciudadana, cedulando a todos los nicaragüenses.
También dirigió las elecciones generales en las que resultó electo Enrique Bolaños, también del PLC, en noviembre de 2001.

Pacto Alemán-Ortega
Durante la presidencia de Alemán se llevó a cabo un pacto político entre este mandatario y la cúpula sandinista encabezada por Daniel Ortega, en ese entonces en la oposición. El pacto Alemán-Ortega significó la aprobación de reformas constitucionales y electorales, con las cuales establecieron por ley la repartición de los cargos de poder entre la primera y la segunda fuerza política, que ese entonces era el PLC y el FSLN. Esto significó que los caudillos designaran a sus leales en todos los poderes del Estado.
Fue así que el CSE y los demás poderes del Estado se convirtieron en un espacio de intereses políticos donde cada ficha tenía que defender a su «rey». Por muchos años, el magistrado sandinista Emmett Lang representó los intereses del FSLN en el CSE, en su calidad de vicepresidente, junto con otros magistrados sandinistas que completaban la cuota del partido sandinista en ese poder del Estado.

Roberto Rivas
En ese contexto llegó al CSE Roberto Rivas Reyes, un personaje que originalmente se creyó que sería un magistrado neutral, porque no era conocido por militar en partidos políticos. Fue magistrado electoral durante 23 años —de 1995 hasta 2018— de los cuales 18 fue presidente del CSE.
Rivas llegó al CSE por sugerencia del cardenal Miguel Obando y Bravo, ya que anteriormente había trabajado en la Comisión de Promoción Arquidiocesana (Coprosa), el organismo de caridad de la Iglesia católica. Además, la madre de Rivas, Josefa Reyes, era la asistente del cardenal Obando desde los años en que el religioso dirigía la Diócesis de Matagalpa, al norte del país.

LA PRENSA/Archivo
En el año 2000 Rivas fue reelecto magistrado a propuesta del PLC y al amparo del pacto Alemán-Ortega hizo posible la reforma constitucional con la que los caudillos se repartieron el Estado.
En el año 2002, se conoció que Rivas estaba siendo presionado por los sandinistas, que controlaban principalmente los órganos de Justicia, estos lo acusaban de irregularidades en su gestión administrativa tanto en Coprosa como en el CSE.
En medio de esas acusaciones, Ortega, que seguía liderando a la oposición en el país, se reunió con el cardenal Miguel Obando a puerta cerrada. Después de esa reunión las imputaciones contra Rivas cesaron y días más tarde fue nombrado presidente del CSE.
Daniel Ortega regresó al poder en 2007, gracias al pacto con Alemán, que bajó a 35 por ciento el porcentaje de votos para ganar la Presidencia, un porcentaje a la medida del voto fiel de los sandinistas. El FSLN ganó las elecciones de 2006 con el 38 por ciento de los votos.
Desde que el FSLN regresó al poder, Rivas se hizo de la «vista gorda» frente a los sucesivos fraudes electorales que permitieron a Ortega reelegirse en 2011 y 2017, y hacerse con la mayoría absoluta de alcaldías y diputaciones en la Asamblea Nacional.
Roberto Rivas renunció al cargo de magistrado en mayo de 2018, cinco meses después de que fue sancionado por corrupción por Estados Unidos.
Lumberto Campbell
Luego de esto asumió mayor protagonismo el magistrado sandinista Lumberto Campbell, quien llegó al CSE en 2014 y desde entonces pasó a ser vicepresidente en sustitución del magistrado Emmett Lang. Lang se mantuvo como magistrado electoral, pero con un perfil más bajo en el CSE.

Campbell, antiguo militante del FSLN, es conocido por su cercanía y lealtad a Daniel Ortega. Fue reelegido en 2021 junto a los actuales magistrados del CSE, pero ya no ocupó el cargo de vicepresidente. Sin embargo, Campbell es identificado por los críticos como el principal operador político del FSLN en el CSE.
Brenda Rocha
Desde 2021, el CSE es presidido por Brenda Isabel Rocha Chacón, también una antigua y leal militante sandinista; Cairo Amador, otro operador del FSLN, es el vicepresidente. Bajo estos magistrados se realizaron las últimas votaciones presidenciales de 2021.
