En México, Chile o Nicaragua, Marco Antonio Figueroa ha sido un técnico controversial. Casi siempre se mete en alguna disputa con periodistas, jugadores o entrenadores. Si no es a la entrada, es a la mitad al finalizar una conferencia. Siempre da de qué hablar para bien o para mal. Su paso por el futbol nicaragüense está marcado por el crecimiento futbolístico experimentado con la Selección Nacional, la cual no ha perdido en torneos de selecciones de la Concacaf, y por episodios polémicos, el último: asareó a Juan Barrera ante toda la prensa durante la conferencia pospartido contra Montserrat.
Puede interesarte: El Fantasma Figueroa considera a Nicaragua como la nueva revelación futbolística de la Concacaf
«Este grupo es bien entregado, casi siempre me hacen caso, no siempre, pero cuando toman decisiones lo hacen bien. Es un grupo muy unido, aunque periodistas y gente de Nicaragua dicen que entre técnicos y jugadores hay problemas, pero no es así. Tenemos dos años conociéndonos. Ellos me conocen, yo los conozco, creemos que las cosas se hacen desde abajo y vamos bien. Con humildad y tranquilidad podemos seguir así”, aseguró en relación ese incidente con Barrera, que dio mucho de que hablar en las redes sociales y en la prensa deportiva nicaragüense.
Figueroa ha tenido varios encontronazos con la prensa durante sus dos años en Nicaragua. El más reciente sucedió hace ocho meses cuando amenazó con abandonar la conferencia por insistencia de los periodistas por la no convocatoria de Byron Bonilla. En ese momento se interpretó que había un problema entre el seleccionador y el jugador, pero después se conoció que el roce del jugador era con un miembro de su cuerpo técnico. En marzo, el técnico chileno le abrió las puertas de la selección a Bonilla, siempre y cuando anunciara que estaba disponible para ser convocado.