Las banderas de Nicaragua volvieron a ondear libremente este 21 de abril 2024, esta vez en la ciudad de Miami, Florida. Desde muy temprano la comunidad nicaragüense en el exilio acudió a la misa en rogativa por las victimas del 2018.
Al inicio, el padre Marcos Somarriba explicó que “abril para nosotros es un mes de dolor, pero también un mes que despertó el amor a la patria, por nuestra patria. A Jesús el buen pastor le pedimos justicia para todos los niños, jóvenes, familia, adultos y ancianos asesinados hace seis años. Su sangre clama al cielo como la de Abel asesinada a manos de los caínes de hoy”.
Y aclaró “por eso en esta misa elevamos nuestra oración, no venimos a hacer política ni campaña, sino que venimos a orar, clamando, como clamaba la sangre de Abel por todos nuestros hermanos”.
En su homilia, tomando el Evangelio dominical el sacerdote denunció a los líderes y pastores de la tierra que hieren y disperan a sus ovejas. “A Jesús les preocupa todos las ovejas que sufren acoso, las que son asesinadas a sangre fría por las bestias que las devoran. Jesús no es como el pastor mercenario que es un cobarde, que cuando ve algún peligro huye para salvar su vida o buscan que lo protegan con todo lo posible para que no se les toque”, reflexionó.
Fustigó a líderes autoproclamados e impuestos que deciden quién vive y quién no. “No respetan la vida ni los derechos de los inocentes”.
“Existen, como en el tiempo de Jesús, gente que se presentan como pastores hoy, líderes autoproclamados y encaramados a punto de las mañas, trampas y violencia en los puestos donde se imponen y deciden quién vive y quién muere. Desde donde deciden quién y qué tipo de oveja tiene que ser la suya, y como comportarse en los adoctrinamientos desquiciados que no respetan la vida ni los derechos de los inocentes. Son borregos que siguen a cualquiera sin pensar, sin sentido de dirección, y que se dejan manipular para acechar, acosar, dispersar y asesinar a ovejas inocentes”, denunció el sacerdote.
“A Jesús les preocupa todos las ovejas que sufren acoso, las que son asesinadas a sangre fría por las bestias que las devoran. Jesús no es como el pastor mercenario que es un cobarde, que cuando ve algún peligro huye para salvar su vida o buscan que lo protegan con todo lo posible para que no se les toque”, agregó.
Reprochó a quienes dicen “llamarse salvadores y protectores de los pueblos les importa poco o nada quien pide cuentas y reclaman lo que por derecho se merecen, los pastores o líderes hambrientos del poder, del dinero son los que viven con la sed de sangre inocente, son líderes que no sirven y que abandonan al rebaño”.
Finalizó rogando: «Señor, hace seis años ha habido más ovejas tuyas más descuertizadas, Señor líbranos de los mercenarios asalariados que existen y descuartizan a nuestro pueblo”.