Los Gigantes de San Francisco volvieron a poner en acción su “guillotina” en un afán de reducir su masivo grupo de jugadores hasta los 26 permitidos al inicio de la temporada y entre los siete que bajaron a las Ligas Menores este miércoles hay un outfielder, pero no es Ismael Munguía, el combativo jardinero chinandegano que sigue dando la pelea.
El conjunto californiano ha reasignado a su campamento de Ligas Menores a un total de 17 peloteros en las últimas 48 horas y el jardinero que fue separado del plantel grande ahora fue el novato de 23 años, Wade Meckler, quien bateaba .423 (26-11), con nueve empujadas y tres robos en el Spring Training, y quien, además, batea .370 en su carrera.
De modo que Munguía sigue aferrado a la esperanza de hacer el equipo, a pesar de que la competencia continúa siendo dura debido al exceso de patrulleros, la mayorá con contratos grandes, experiencia y trayectorias notables en las Grandes Ligas, un terreno que aún no ha pisado Ismael, pero quien, con su trabajo, indica que está listo para hacerlo.
Este mismo miércoles, Munguía agregó otro hit y una empujada a su lista de éxitos hasta el momento en el entrenamiento primaveral. El chinandegano entró en acción en el séptimo ante los Rojos y disparó cañonazo remolcador de carrera, pero luego falló en rola a las paradas cortas y elevado al derecho y cerró de 3-1, con una impulsada y un promedio de .526 (19-10).
Es claro que el nica sigue en pie de guerra desplegando su mejor esfuerzo, pero también siendo muy productivo y eso es lo que hace que permanezca hasta el momento en el plantel de Grandes Ligas, aunque, como es natural, no hay garantías de nada cuando aún quedan al menos nueve jardineros entre fijos e invitados al Spring Training fuera del roster.
Junto a Munguía están los titulares: Michael Conforto, Jung Hoo Lee y Mike Yastrzemski. El favorito para ser cuarto outfield, Austin Slater, el cubano Jorge Soler, quien debe ser el bateador designado, el prospecto Luis Matos, más Chase Pinder y Víctor Bericato. Así que lo que queda es esperar que Ismael continúe bateando duro.