El derecho Bismarck Ruiz lanzó de forma brillante durante cinco entradas, al extremo de retirar en fila a los 15 bateadores que enfrentó y a través de una actuación perfecta, ayudó a Carazo a salir de una racha de ocho derrotas consecutivas, con una victoria por paliza ante Las Minas, derrotadas en Rosita 13-0, por la vía del nocaut.
El trabajo de Ruiz seguramente será reconocido como un Juego Perfecto a pesar de que el desafío fue de solo cinco episodios. De hecho, en el pasado, hay actuaciones similares de lanzadores con recorridos cortos también y las estadísticas oficiales las mencionan en el mismo renglón que trabajos de recorridos más prolongados.
En esta ocasión, Ruiz fue respaldado por un ataque de 15 de los Cafeteros, entre ellos un jonrón de Lenín Aguirre, quien produjo cuatro carreras, lo mismo que Elmes Espinoza, quien tronó de 4-3 y también remolcó cuatro anotaciones, mientras que Jilton Calderón y Norman Ibarra, bateaban de 2-2 con dos anotadas en el partido.
Esta faena de Ruiz debe constituir el juego sin imparables número 97 en la historia de la Primera División establecida en 1970. En ese conteo llevado por la Feniba, hay múltiples trabajos de nueve episodios, pero ahora hay también de siete innings que es a como se juega en la actualidad y hasta de cinco innings, como el de Ruiz.
En su trabajo, Ruiz comenzó con un ponche ante José Romero en el primer inning y lo cerró con un scone ponches en el cierre del quinto, propinando el último a Esnayder Jarquín de los Mineros, quienes vieron desplomarse a Oscar Chow, el abridor y perdedor y dos relevistas más en este desafío, que es histórico, pero también controvertido.
Hace una semana, Ronald Medrano, de los Dantos dejó sin hit ni carrera al Caribe Sur 2-0 en siete innings y eso generó una masiva reacción de los fanáticos con opiniones a favor y en contra debido a que el trabajo no fue de nueve innings. Así que ahora con el trabajo de Ruiz, que fue a cinco, la situación podría ser bastante similar.
En las Grandes Ligas si el juego no de es nueve entradas no es aceptado como un partido perfecto. Es más, en una ocasión, Devern Hansack lanzó cinco entradas sin hit ni carrera ante Toronto y tampoco eso es reconocido como un no hitter. Simplemente se trata de cinco innings sin hits.