A través de un comunicado, el régimen de Daniel Ortega condenó “enérgicamente el agravamiento del terrible conflicto Israelí-Palestino”, mientras culpa a la comunidad internacional y se muestra solidario con la “causa palestina”.
“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, y el pueblo de Nicaragua, siempre solidarios con la causa palestina, siempre fraternos, siempre cercanos” mencionó el régimen, y a su vez dijo condenar “enérgicamente, como siempre, esta trágica, dramática situación que empeora continuamente, frente a la soberbia, la ceguera, incomprensión e inacción de la comunidad internacional y particularmente de las Naciones Unidas”.
Entre líneas, el régimen de Ortega da a entender que el ataque sin precedentes de Hamás a Israel, que inició la mañana del sábado, es resultado de que la comunidad internacional no reconozca a Palestina como un Estado.
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“Desde nuestras propias experiencias de guerras impuestas, llamamos al mundo a la reflexión y a la acción respetuosa, de los valores, la cultura y las formas de vida familiar y comunitaria, que han sido por décadas ignoradas, alteradas y dilapidadas por la voracidad imperial, por el egoísmo, la insensatez, insensibilidad, y desprecio, desde el no reconocimiento del Estado Palestino, es decir, del prójimo, como igual”, indicó el régimen.
De igual manera, la dictadura insistió en que se debe “contribuir al diálogo que asegure sus derechos y el reconocimiento pleno de sus Estados”.
Aliados de Ortega apoyan a Hamás
La dictadura de Daniel Ortega es parte de un selecto grupo de países que se han mostrado “cercanos” y han expresado su apoyo al grupo Hamás y su ataque a Israel, el cual ha generado la condena de varias naciones como Estados Unidos y países de la Unión Europea, sobre todo por los asesinatos, secuestros y vejaciones a civiles israelís.
Algunos aliados del régimen, como Irán, han celebrado y declarado su apoyo a la ofensiva de Hamás. Por su parte, China, otro aliado de Ortega, demandó el cese de las hostilidades entre ambas partes y reiteró que la solución a un conflicto pasa por la creación de un Estado palestino.
Rusia, al igual que Ortega, culpó a Naciones Unidas y mostró su “preocupación” por el conflicto en Israel. “Consideramos esta gran escalada de la situación como una manifestación extremadamente peligrosa del círculo vicioso de violencia, consecuencia directa del crónico fracaso del cumplimiento de las resoluciones de la ONU y su Consejo de Seguridad y el bloqueo de occidente a la labor del Consejo de Seguridad”, dijo la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zajarova.
De igual manera, el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, justificó los ataques del grupo Hamás en Israel, culpó a la comunidad internacional y demandó que Israel ponga “fin inmediato y por completo a todas las actividades de asentamiento y ocupación del territorio palestino como única vía para la paz”.
Mientras tanto, Cuba, otro de los principales aliados de Ortega, también culpó a la comunidad internacional por el conflicto y dijo que era “consecuencia de 75 años de permanente violación de los derechos inalienables del pueblo palestino y de la política agresiva y expansionista de Israel.