Orígenes. La palabra kremlin (kryeml) significa ciudad fortificada. De acuerdo con National Geographic, desde el siglo XIII, cuando se fundó el Principado de Moscú, y hasta la época zarista que comenzó en el siglo XVI, las ciudades más importantes de aquel extenso territorio que hoy conocemos como Rusia, no se rodeaban de murallas, sino que agrupaban sus tesoros en el corazón de la urbe y construían un kremlin para protegerlos, con sus murallas y defensas.
Patrimonio. Hubo un tiempo en que Rusia contó con al menos 50 kremlins, pero en la actualidad solo 22 ciudades lo conservan, además de Moscú. Así lo asegura Sputnik News, agencia de noticias rusa, aunque otros medios sostienen que solo unos 14 kremlins se encuentran en buen estado. Cinco de ellos son Patrimonio de la Humanidad: los de Moscú, Kazán, Nóvgorod, Súzdal y el monasterio de Solovetsky. El de Moscú, por supuesto, es el más famoso, además del más grande, y cuando en los medios se habla de “el Kremlin” invariablemente se hace referencia a este en particular.
Extensión. El conjunto de los edificios del Kremlin de Moscú ocupa un territorio de 27.7 hectáreas, rodeadas por una muralla de 2,500 metros de longitud, cuya altitud varía entre 5 y 19 metros. La muralla se caracteriza por sus almenas, cuyo número supera el millar. El Kremlin también posee 20 torres de una altitud máxima de 81 metros. Su torre más alta cuenta con 21 campanas, incluida una de 64 toneladas. Durante la época zarista estaba prohibido que otra edificación la superara en altura, pero la revolución bolchevique acabó con esta limitación.
El más viejito. El kremlin más antiguo de Rusia no es del Moscú, sino el de Nóvgorod, una ciudad de más de 200,000 habitantes al sureste de San Petersburgo. Construida en el siglo IX de nuestra era, esta ciudadela se extiende a lo largo de 1,538 metros y cuenta con gruesas paredes y 9 torres, de acuerdo con Sputnik News.
Saqueo. El Kremlin de Moscú posee cuatro catedrales: la de la Dormición, la de la Anunciación, la del Arcángel Miguel y la de los Doce Apóstoles. Según un reporte de Univisión, cuando Napoleón Bonaparte invadió Rusia la soldadesca convirtió a las catedrales como establos y ocupó la madera y objetos artísticos para alimentar fogatas que amortiguaron el mortal frío ruso. El oro, la plata y las piedras preciosas fueron saqueados. No obstante, “parte de este botín fue recuperado de los cientos de miles de cadáveres del ejército napoleónico que quedaron tirados sobre el hielo en la retirada”, asegura Univisión.
Tesoros. La Armería es el museo que contiene los objetos más valiosos de la Rusia zarista. Allí están el diamante Orlov, una pieza en forma de huevo de casi 190 quilates. También la corona imperial que simbolizó el poder zarista desde Catalina la Grande hasta Nicolás Romanov, el último de los zares, asesinado junto con su familia durante la revolución rusa. Además, este museo cuenta con una impresionante colección de huevos de Carl Faberge, el orfebre ruso célebre por los huevos de pascua y otras joyas que elaboraba para las monarquías europeas.
El Terrible. Durante casi cinco siglos los zares rusos fueron enterrados en la catedral del Arcángel Miguel, en el Kremlin. Allí se encuentran los restos del célebre Iván IV, El Terrible, que además de haber sido el primero de los zares rusos es conocido porque en un arranque de ira mató a su hijo mayor y príncipe heredero, Iván Ivanovich.
Putin. Cuando las agencias internacionales se refieren a la Presidencia de Rusia, utilizan la figura del Kremlin. “El Kremlin dijo… El Kremlin reaccionó…”. Esto se debe a que ahí se encuentra el despacho del mandatario ruso, cargo que Vladimir Putin ocupa desde el 7 de mayo de 2012. En el complejo arquitectónico se encuentran tres edificios que funcionan como residencias oficiales del presidente de la Federación Rusa: el Palacio del Senado, el Gran Palacio del Kremlin y la Escuela Militar.
Juego. En los años ochenta apareció un juego de mesa suizo llamado “Kremlin”, en el que se parodiaba la lucha de poder en la antigua Unión Soviética. Se inspiró por una racha en la que el poder lo ejercían hombres septuagenarios que morían poco después de asumir el cargo. Todos los miembros del Politburó, máximo órgano del Partido Comunista de la Unión Soviética, tienen más de 50 años al comienzo del juego y luchan por el puesto de líder del partido, mientras envejecen o son blanco de purgas e investigaciones secretas. El juego tuvo bastante éxito, pero en Alemania Oriental no lo apreciaron tanto y la Stasi lo prohibió.
Grupo Wagner. El reciente 24 de junio miles de mercenarios rebeldes amenazaron al Kremlin. Comandados por su jefe, Yevgeny Prigozhin, avanzaron desde Ucrania hacia Moscú en un claro desafío al gobierno de Vladimir Putin. Se trata del Grupo Wagner, un ejército privado de mercenarios que ha estado luchando junto al ejército regular ruso en la guerra de Ucrania y anteriormente colaboró en la anexión de Crimea, según la BBC Mundo. El levantamiento ocurrió luego de que, el viernes 23 de junio, Prigozhin publicara un video asegurando que la justificación del Kremlin para invadir Ucrania se basó en mentiras inventadas por los altos mandos del ejército.
El sábado los rebeldes se apoderaron de las instalaciones militares de la ciudad de Rostov del Don, en el suroeste del país, y avanzaron hacia Moscú, llegando a estar a 200 kilómetros de la capital rusa. Horas después, tras la mediación del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, el líder del Grupo Wagner anunció la retirada de sus tropas y el Kremlin dijo que retiraba los cargos en su contra.