Kazajistán declaró este miércoles el estado de emergencia nacional tras las protestas contra el alza del precio del gas que la víspera dieron lugar a enfrentamientos con la policía y a ataques contra edificios gubernamentales, informó la televisión pública de este pais de Asia central, citada por agencias rusas.
El gobierno kazajo había impuesto previamente el estado de emergencia sólo en Almaty, la capital financiera del país, así como en la provincia de Mangistau y en la capital administrativa, Nur Sultan.
El presidente kazajo, Kassym Jomart Tokayev, prometió este miércoles una respuesta «firme» ante las protestas en esta exrepública soviética. Internet y los teléfonos móviles fueron bloqueados durante la jornada.
El estado de emergencia «restringe la libertad de movimientos, incluyendo a los transportes», y prohíbe los «eventos masivos y reuniones familiares por nacimientos, bodas y velatorios», señalan los informes.
El estado de emergencia también introduce un toque de queda entre las 11:00 de la noche y las 07:00 de la mañana.
Ocho agentes de seguridad muertos en los disturbios
Al menos ocho policías y militares murieron en los disturbios, informaron medios de prensa locales, citando el Ministerio del Interior.
Según la fuente, 317 miembros de la Policía y militares de la Guardia Nacional resultaron heridos y ocho murieron «a manos de una multitud enfurecida».
Presidente pide ayuda militar a Rusia y sus aliados
El presidente de Kazajistán pidió ayuda a una alianza militar regional encabezada por Rusia para sofocar las protestas que sacuden a esta antigua república soviética que, según él, están dirigidas por «terroristas».
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«Hoy hice un llamamiento a los jefes de los Estados de la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva) para que ayuden a Kazajistán a superar esta amenaza terrorista», dijo Tokayev en la televisión estatal, y añadió que esas «bandas terroristas» que «recibieron «entrenamiento en el extranjero» están implicadas en las protestas desencadenadas por el aumento del precio del gas.