Este martes la dictadura de Daniel Ortega, en complicidad con el Ministerio de Salud (Minsa), concretó lo que juristas independientes y defensores de derechos consideran un robo contra la redacción de Confidencial, Esta Semana y Esta Noche, propiedad del periodista Carlos Fernando Chamorro, al inaugurar una casa materna en las instalaciones de dicho medio de comunicación, ubicado en el Distrito Uno de Managua.
«Ya se encuentra trabajando para el bienestar de las embarazadas, los bebés y sus familias la Casa Materna ‘Camila López’. La casa cuenta con un área de manualidades, sala de estar, de estimulación temprana, costura, así como un área de comedor y cocina donde las embarazadas podrán compartir los alimentos», describió como un logro el oficialista Viva Nicaragua Canal 13 a través de Facebook. Cada espacio de las instalaciones fue inundado del distintivo rosa intenso que caracteriza a las instituciones orteguistas.
Lea también: Régimen consuma «confiscación de facto»: inaugurarán Casa Materna en instalaciones de Confidencial
En las fotografías circuladas por los medios oficialistas este martes, se aprecia que la fachada de Confidencial fue modificada; las paredes pintadas de rosado intenso y en la entrada principal el régimen puso una fotografía donde aparece el dictador Daniel Ortega junto a Rosario Murillo, vicepresidenta designada y vocera oficial de la dictadura, confirmando una vez más el robo de una propiedad privada.
«El sello de la dictadura»
Para Carlos Fernando Chamorro, la adjudicación de esta propiedad al Minsa solo representa un «crimen» más contra un medio de comunicación privado, y sostiene que con esta acción de instalar una casa materna donde se brindarán servicios de salud, el régimen busca encubrir esa violación contra la libertad de prensa, «pero lo que vimos hoy es el sello de la dictadura».
«Ahí están las grandes fotografías de Ortega y Murillo envueltas en su color rosa chicha, que son los símbolos de la dictadura. Lo que hicieron hoy fue erigir un monumento, quisieron encubrir un crimen y dejaron sus huellas. En una redacción donde durante más de 20 años se hizo periodismo en libertad, se debatieron ideas, se investigó al poder, ahora está el sello de la dictadura», expuso Chamorro.
El periodista destacó que desde la confiscación, ocurrida entre la noche del 13 y 14 de diciembre de 2018, de las empresas Invermedia —productora de Confidencial—, Promedia —productora de Esta Semana— y Cabal, empresa propiedad de su esposa, Desirée Elizondo, ha interpuesto ante la Corte Suprema de Justicia tres recursos de amparo, demandando la suspensión de la apropiación de las propiedades, pero ninguno ha sido resuelto.

El 19 de diciembre de 2019, Chamorro junto a su equipo de trabajo también denunciaron a la Policía Orteguista ante el Ministerio Público por el robo de equipos y la usurpación del inmueble donde funcionaban estos medios de comunicación y la productora Promedia, Invermedia y la empresa Cabal; sin embargo, hasta la fecha la Fiscalía no ha ordenado ninguna investigación.
«Yo nunca le di crédito a las especulaciones que echó a rodar el magistrado Francisco Rosales, que dijo que iban a fallar esos recursos, la dictadura ahora está demostrando que la Corte Suprema de Justicia es simplemente un títere que solo ejecuta las órdenes políticas de la dictadura. Nunca hemos estado a la expectativa con relación a este crimen, hemos agotado los recursos legales, estamos recurriendo a nivel internacional», refirió.
Los casos de Confidencial, 100% Noticias, radio La Costeñísima y Radio Darío, dice Chamorro, ya fueron denunciados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a través del Instituto Internacional Raza e Igualdad, y están pendientes de que este reclamo llegue a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. «Hemos presentado este caso y se está solicitando que se dé la celeridad que se requiere por la gravedad que representa esto, somos más de 50 periodistas los afectados».
Ocupan los muebles robados
En una galería elaborada por Confidencial —con las imágenes que difunden los medios oficialistas que tuvieron acceso al evento de inauguración—, la periodista Keyling Romero hace un repaso por cada rincón de las instalaciones y va detallando artículo por artículo del mobiliario robado y que ahora es mostrado como parte de este centro del Minsa.
Los artículos robados van desde la mesa de vidrio del estudio del programa Esta Semana (logotipo visible) puesta en lo que parece un cuarto con dos camas, pasando por los escritorios y sillas de los periodistas de Niú y Confidencial, ahora alineados en lo que sería una sala de charlas, hasta el mesón de comedor que utilizaban los trabajadores de las empresas que ahí funcionaron, con el fondo de los paneles del estudio también decorados con motivos maternales, un Smart Tv puesto en una sala y hasta las repisas que usaron los periodistas.

El equipamiento de casa materna es mínimo: una camilla, media docena de camas, cinco colchonetas, tres máquinas de coser, dos pelotas de ejercicio, frutas en el comedor y algunos juguetes. Todo sobre un fondo rosado que aplicaron en todos los espacios.
Extrabajadores del medio, como los periodistas Maynor Salazar y Wilfredo Miranda, también expusieron a través de Twitter el descaro del régimen. «Las mismas sillas en las que nos sentamos en 2018 a escribir sobre sus crímenes de lesa humanidad. Cinismo total», escribió Salazar.
«Los escritorios y las sillas sobre los cuales escribíamos reportajes en Confidencial, incluso, el comedor en el que almorzábamos. Lo menos que tiene esa «casa materna» son equipamientos para tal fin. Pusieron una camilla para disimularlo. El mensaje es otro: CONFISCACIÓN», dijo por su parte Wilfredo Miranda.

El 23 de diciembre de 2020, los edificios del canal 100% Noticias, Confidencial, Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Fundación Popol Nah, Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas) —medios de comunicación y ONG confiscados por el régimen de Ortega desde hace dos años— amanecieron con rótulos que decían: «Esta propiedad pertenece al Ministerio de Salud (Minsa)».
«Cuánto esfuerzo, cuánta realidad nueva para cuidar nuestra salud que es nuestra vida, nuestra salud que es nuestro ánimo, nuestro aliento, nuestro optimismo. Para eso estamos creando todas estas condiciones como derecho del pueblo nicaragüense», dijo Murillo en su comunicación del lunes.

«Confidencial no está solo»
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), organización también confiscada por la dictadura, reaccionó al reciente anuncio del régimen y aseguró que esta confiscación evidencia la «perversa» estrategia del régimen de «destruir la libertad de expresión, prensa y asociación en Nicaragua».
«Seguramente al ver las paredes de las instalaciones de Confidencial pintadas de rosado chicha sienten que finalmente han ganado, que han fracturado la moral de los periodistas (…) (pero) sepan que no es así, realmente han perdido porque el equipo de Confidencial y todos los periodistas seguirán denunciando y documentando con más ahínco y profesionalismo cada uno de los pasos que ustedes (el régimen) dan rumbo a su final. La historia no va a perdonarlos», dijo el Cenidh en su Twitter.
La redacción de esos medios de comunicación se encuentra tomada por la Policía Orteguista (PO) desde el 14 de diciembre de 2018. Ese día, los policías saquearon el lugar y se llevaron los equipos y documentos de las oficinas, además de objetos personales de los periodistas. Los agentes policiales habrían llegado en un microbús y expulsaron a los vigilantes.

Puede interesarle: Policía asedia a Carlos Fernando Chamorro cuando interponía recurso de amparo por toma de las oficinas de Confidencial
«¿Dónde están las 37 computadoras que se robaron, no está el estudio de televisión que habíamos recién estrenado, las cámaras de televisión. Hay que entender que primero barrieron y se robaron todo, y el hecho fundamental es que un centro de pensamiento, una sala de redacción hoy es un símbolo de la dictadura.», expresó Chamorro.
«Las pérdidas materiales directas oscilan entre 100 mil y 200 mil dólares y las pérdidas asociadas por el lucro cesante implican muchísimo más. Al momento que se restablezca en Nicaragua el Estado de derechos nosotros vamos a demandar una indemnización a los responsables de estos crímenes», concluyó Chamorro.
Ninguno de los aparatos electrónicos ni equipos de alto valor técnico y económico aparecieron en la escena, de ellos no se sabe qué uso les dio el régimen tras confiscarlos.
Más inauguraciones
Desde este martes la dictadura de Ortega comenzó los preparativos para la inauguración de un centro de rehabilitación para personas con adicción de alcoholismo, el mismo funcionará en el edificio de 100% Noticias el cual fue pintado de rosado chicha previo a su apertura este 24 de febrero.