El nombre de Kevin Ortez está sonando fuerte en el Campeonato Germán Pomares Sub-23, y no es para menos, pues su actuación como bateador de León está siendo impresionante. Tras el pasado fin de semana es el mejor artillero con un promedio de .444 y el máximo hiteador con 24 incogibles, cifras que lo ponen por encima del resto de bateadores. Y pensar que su padre no quería verlo jugar beisbol y que hasta adolescente dio sus primeros pasas en el deporte rey del país.
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“Nunca jugué beisbol siendo niño, fue hasta que cumplí 15 años que empecé a jugar. El asunto es que a mi papá, José Luis Ortez, quien jugó con los Búfalos del Bóer, nunca le gustó la idea de que yo jugara beisbol. Tenía que irme escondido a jugar con mis compañeros en el campo del barrio, y a la escuela me llevaba los guantes ocultos en la mochila. Sin embargo, cuando ya fui adolescente, fue un amigo de mi papá, que tenía unos niños jugando en León, el que me empezó a formar en este deporte”, cuenta Kevin, un infielder de 21 años de edad.
“Luego estuve en una academia con el ingeniero Yader García y él me ayudó mucho. Así me fui formando hasta llegar a la Primera División”, señala Ortez, quien batea a ambos lados y lo hace “porque en la escuela, como era el más grande, me dejaban jugar solo si bateaba a la zurda”.
En gran forma
Cuando se le consulta sobre las claves de su determinante actuación en el Pomares Sub-23, Kevin responde sin titubeos: “He trabajado fuerte desde el Pomares pasado y gracias a Dios las cosas me han salido bien. He dedicado tiempo extra a los entrenamientos y he tratado en todo momento de poner en práctica los consejos de Ariel ‘Panal’ Delgado y Sandor Guido. Las instrucciones de ambos me han ayudado a mucho a mejorar como bateador”.
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“De los consejos que me ha dado don Ariel, el que más me ha ayudado es el que una vez que estoy en el círculo de espera, debo estudiar bien al pícher, es decir, observar los lanzamientos que está utilizando y cómo los está utilizando, para así no llegar al cajón de bateo con la mente en blanco, sino con una idea clara de a quién voy a enfrentarme”, refiere Ortez, quien recuerda como el mejor momento de su corta carrera la coronación de León en el Pomares 2019 y como su peor situación cuando fue apartado del equipo de Boaco a los 17 años de edad “por ser un foráneo”.
Como todo joven pelotero que empieza la construcción de su carrera, Kevin Ortez sueña con jugar en la Selección Nacional, aunque su sueño a corto plazo es ganarse la oportunidad de jugar en la Liga Profesional.