¿Qué le pasó a Jonathan Loáisiga ante Cleveland?

El nica tuvo una salida discreta en un momento crucial del partido, pero ahora tiene una experiencia que lo debe ayudar a hacerse mejor

Es difícil dejar de mirar el beisbol en función solo del resultado. Sin embargo, hay una serie de matices que deberían tomarse en cuenta y que pueden ayudarnos a explicar lo que se sucede.

Por ejemplo, el 26 de julio pasado, Jonathan Loáisiga tiene a Trea Turner en 2-2. En la secuencia de pitcheos, el nica ha logrado los dos strikes con rectas (sinkers) y las dos curvas son disparos malos.

Así que para rematar al torpedero de los Nacionales, viene con un disparo pegado (otro sinker a 96 millas) y el resultado es un jonrón que le opacó su trabajo de tres innings en su primer juego.

Los comentarios en su mayoría hablaban que debió lanzar una curva, que todo lo quiere resolver a la fuerza. A mí me pareció un excelente pitcheo sobre el cual Turner logró acertar y ganó el duelo.

Es más, hubo comentarios que era una recta lisa, sin movimiento. Baseball Savant señala que el sinker del nica tiene 17.1 pulgadas de movimiento vertical y 14.7 de movimientos horizontal.

Este miércoles, Loáisiga se pone en ventaja 2-1 ante Jordan Luplow de los Indios. La secuencia de envíos nos muestra: recta de cuatro costuras, sinker y curva (bola). ¿Qué debió lanzar ahora?

Bueno, a diferencia de cuanto Turner, vino con la curva y el resultado fue doble que comprometió el juego de los Yanquis y por instantes lo situó como el perdedor, antes de la reacción de los Mulos.

Entonces los comentarios fueron que debió lanzar la recta para rematar. Casi siempre es lo mismo, se culpa al lanzador y pocas veces se reconoce la habilidad del bateador a la hora de acertar.

Ahora, de ninguna manera intento decir que el nica hizo bien su trabajo. No, no le fue bien. No hay manera de maquillar una mala salida en la que lució falto de control y sin la agresividad habitual.

Pudo haber sido la presión del momento, tratar de hacer más de lo que debía o algún otro factor que no lo conocemos, porque hasta Chad Green y Zack Britton pasaron dificultades también.

Loáisiga es un lanzador de poder. Eso lo sabemos todos, sin embargo, en el beisbol no se puede sobrevivir solo con recta. Jonathan tiene buenos envíos secundarios y el mejor de ellos es la curva.

Fangraphs, uno de los sitios especializados para evaluar los jugadores, señala que la curva del nica es 60-65 en una escala de 20 a 80, donde 50 es average. Hasta Dennis Martínez se la ha elogiado.

Lo cuestionable puede ser la ubicación. El envío a Luplow quedó en la esquina de afuera pero en la zona de strikes. Lo mejor es cuando se hunde cerca del plato con su gran arco y bastante spin.

De haber dominado a Luplow probablemente todo hubiera cambiado para Loáisiga, quien crecido y con más confianza, pudo haber venido mejor para el octavo, cuando dio par de bases y explotó.

Pero así es el beisbol, como la vida. A veces sos clavo, a veces sos martillo. De todas formas, ahí tiene el nica una experiencia que lo debe ayudar a mejorar.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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