Kevin Serapio junto a su hermana y mamá. LA PRENSA/ CORTESÍA

El seleccionado nacional que lucha por sacar un título universitario para enorgullecer a su madre

El contención es uno de los pilares de los Leones Azules y una de las figuras jóvenes de mayor experiencia —amistosos ante Bolivia y Copa Oro 2019— de la nueva generación de la Azul y Blanco

Kevin Serapio creció jugando futbol, botando basuras o haciendo mandados a los vecinos del barrio Las Américas 3, en Managua. No paraba en su casa porque su mamá Albertina Oviedo se mantenía dando clases en los colegios y él aprovechaba para escaparse. “Nunca anduve haciendo nada malo porque mi mamá me cuidó, siempre estuve pendiente a donde andaba y con quiénes”, recuerda el volante del Managua FC y la Selección de Futbol.

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Serapio, de 24 años, es uno de los pilares de los Leones Azules y una de las figuras jóvenes de mayor experiencia —amistosos ante Bolivia y Copa Oro 2019— de la nueva generación de la Azul y Blanco. “He llegado hasta aquí por mi mamá, quien ha dado todo por mi hermana (Maykeling García) y por mí. Ella con mucho esfuerzo me ayudaba con los pasajes para ir a entrenar a la juvenil “, reconoce el volante de contención, a quien el Comité Olímpico lo reconoció como el segundo mejor atleta de 2019.

Kevin Serapio (14) disputa el balón contra el haitiano Etiennen Jr. LAPRENSA/ AFP

El volante de la Azul y Blanco, quien ha pasado por todas las selecciones menores, confiesa que nunca le ha gustado estudiar, pero que está cursando una carrera universitaria (administración de empresas) para enorgullecer a su madre de esa manera. “Es como una forma de recompensar todo lo que ha hecho por mí. Quiero darle ese título para que esté orgullosa, porque siempre quiso que sacara un título universitario. Así los dos logramos lo que queríamos”.

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Kevin Serapio en un partido con el Managua FC ante el Juventus FC. LA PRENSA/ CORTESÍA/ MANAGU FC

Serapio buscó una beca deportiva en la UNAN para estudiar fisioterapia y no lo aceptaron. Entonces se fue a la Upoli. “Califiqué en administración, la segunda opción, porque salí alto en español. Matemática me cuesta, pero pido ayuda cuando no puedo. Le he puesto empeño porque es desgastante por los entrenamientos. Ahorita me he atrasado porque estoy convocado con la Selección; cuando hay viaje a veces tengo que botar clases, como en el 2019, cuando teníamos la Copa Oro y los amistosos internacionales”, señala.

El seleccionado sostiene que su mamá con muchas dificultades lo sacó adelante y desea terminar como sea la carrera. “Me ha dado todo lo que pudo y me ayudó para que jugara, nunca me puso de condición salir bien en clases, lo que siempre ha querido es que tenga un título y sea al alguien y se lo pienso dar. Se lo merece”, confesó.

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