La empresa de envíos a domicilio Hugo ha recibido fuertes críticas sociales después de realizar una publicación en la que respalda a uno de sus repartidores, quien desde el domingo se había viralizado por un video que circula en redes sociales donde se le acusaba de manipular uno de los pedidos. El detalle que señalan usuarios de redes sociales es la forma en que la empresa intenta sacar ventaja de la condición en la que trabajan los repartidores.
En el video aparece el repartidor Andrew Salvador Úbeda comiendo mientras empaca otros alimentos en la mochila de Hugo, donde traslada los pedidos. Luego mete a la mochila una bolsa de papel y desde ahí saca un puñado de papas fritas y continúa comiendo mientras termina de acomodar todo. Ese mismo día el joven aclaró que se trataba de su almuerzo y no del pedido que se disponía a entregar. “Eso pasó ayer domingo a las 5 de la tarde mientras trabajaba y no había almorzado a esa hora. Me compré una hamburguesa en el McDonald’s de Metrocentro para comer, en eso me cayó un pedido de Little Caesars y ya no me dio tiempo de terminar la hamburguesa”, escribió Úbeda desde su perfil de Facebook.
Lea además: El vertiginoso crecimiento del servicio por delivery en Nicaragua, que mantiene con «vida» a las empresas
Tras consulta de LA PRENSA, la empresa Hugo aseguró que luego de la denuncia en redes procedieron a contactar al repartidor «para conocer los hechos que sucedieron, simultáneamente verificamos con el comercio y con nuestro sistema de registro e historial de pedidos, constantando que se trataba de su propio almuerzo».
En redes, la empresa aseguró la tarde del martes que Úbeda “decidió comprar un combo con sus papas fritas favoritas, minutos después recibió una orden de otro comercio que se dispuso a entregar con rapidez y el compromiso por servirte dejando a un lado su propio almuerzo para llevar tu orden». En la misma publicación, la empresa invitó a sus usuarios a utilizar la etiqueta #TodosSomosAndrew y, a las primeras 200 personas que hicieran pedidos utilizándola, el envío era gratis.
La reacción de los usuarios de redes sociales, en su mayoría, fueron críticas a la empresa Hugo por considerar que dicha publicación supone una normalización de lo que tildan como explotación laboral y minimiza la falta de condiciones de sus motorizados. Otros hablan de precarización laboral.
Lea además: Así enfrentan los restaurantes en Managua la pandemia del Covid-19
“No traten de disfrazar su explotación en la sonrisa del joven, él tiene su mérito por ser un trabajador incansable, pero Hugo como empresa no merece las palmas de nadie, hasta que sus empleados tengan seguridad social, turnos fijos y horas de comida”, reclamó el usuario de redes sociales Héctor Poveda Valdivia.
Respondiendo a los usuarios sobre el planteamiento de garantizar a los motorizados su hora para almorzar, la empresa Hugo manifestó que “todos nuestros compañeros drivers tienen su hora de comida, asimismo las personas encargadas del área realizarán una mejor organización para que todos puedan gozar de su hora de descanso”.
Lea además: Hugo driver, una forma de generar ingresos
«Dentro de los beneficios de ser un Hugo Driver está la flexibilidad de horarios para conectarse y realizar entregas, esto significa que cada driver decide en qué momento conectarse con total libertad, sin limitaciones como cantidad mínima de órdenes por día», dijo la empresa a este Diario.
Motorizados no tienen horario establecido
Jairo Francisco Leiva, de 21 años, tiene cinco meses de laborar para Hugo App como repartidor. Él aseguró a LA PRENSA que desde las 7:00 de la mañana inicia a trabajar y termina hasta las 9:00 de la noche. Sin embargo, aclaró que no tiene un horario establecido. «No tenemos horario, nosotros mismos lo ponemos, a como podemos trabajar medio día, podemos trabajar hasta el cierre», expuso.
Lea también: A juicio “delivery”
La explicación de Leiva y de la empresa Hugo coincide con la de César Boquín, gerente de marketing de Piki App, otro comercio de servicio por delivery, quien asegura que la metodología utilizada por este tipo de empresas de entrega de pedidos es «colaborativa», lo que significa que «él (motorizado) decide en qué momento trabajar o en qué momento no». Se habla de una flexibilidad abierta a la voluntad del colaborador.
«Por ejemplo, si vos querés tomarte un tiempo para almorzar podés desactivarte de la plataforma por ese tiempo, almorzás y luego continuás y así él dispone de su tiempo completamente. No hay un horario establecido como tal», explica Boquín.
Boquín considera que cuando se da una situación como la de Úbeda, el equipo de operaciones investiga cómo sucedieron los hechos, «ver dónde está el problema y así se aborda, ver si hay un motivo de alguna infracción de alguna política que amerite hacer eso (despedir al motorizado en caso de que fuese una violación a sus reglas laborales como manipular indebidamente o consumir algo del pedido), pero mientras sea un mal entendido creo que no sería justo».
Para Boquín, el error del joven motorizado de Hugo App fue haber mezclado su almuerzo en la misma mochila en que traslada el pedido. «Nosotros por políticas les solicitamos a los muchachos que no combinen su comida con los pedidos, que ese creo que fue el problema que él metió su comida y el pedido en la misma mochila, entonces eso fue un error del muchacho porque la gente llega a mal interpretar la situación», declaró.