Los familiares de Rafael Rivera Avendaño de 70 años se declararon inconformes con la forma en que fue tratado su pariente en sus últimos días de vida. Rivera Avendaño, fue sacado de una celda preventiva de Rivas, con síntomas de Covid-19 y murió sin que sus familiares supieran lo que el hombre estaba pasando.
En el acta de defunción que les fue entregado dice que murió a causa de infarto y que padecía Neumonía Adquirida en la Comunidad. «¿Adquirida en la comunidad?», se preguntan sus familiares. No lo entienden porque estaba en una celda. «¿Dónde la adquirió», se pregunta su hija Raquel Dinarte Avendaño. «Y si fue un infarto y tenía neumonía y no el virus, ¿Por qué debimos enterrarlo de inmediato?», cuestiona. El cuerpo de su padre les fue entregado por persona del hospital de Rivas en ataúd sellada para enterrarlo sin demora.
Rivera se encontraba detenido desde el 6 de octubre del 2017, y según su esposa Vilma Almanza, en horas del mediodía del 30 de mayo fue trasladado de su celda al centro de salud Mani Renner y minutos después lo transfirieron al hospital Gaspar García Laviana, donde se rindió a la muerte.
“Yo mandé a la unidad policial de Rivas, a dejarle su almuerzo, pero no lo recibieron y me mandaron a llamar. Al llegar a eso de las 2:00 de la tarde, una oficial me comunicó que a mi marido ya le habían dado orden de libertad, pero que lo habían llevado al centro de salud Mani Renner, que fuera a buscarlo ahí”, explicó Almanza.
Contó que entonces, la noticia les fue motivo de alegría. «Estaba libre», eso me dijeron. «Que al salir del hospital ya iría a casa. Lo primero que Almanza hizo fue llamar a su hija Raquel, para que fuera al centro de salud a dejarle un atol y lo acompañara hasta su salida.

Traslado al hospital
La hija procedió según las instrucciones de la madre. Dijo que al llegar al centro de salud, el personal médico, hasta le prohibió que le tomaran fotos a su papá que se miraba bastante enfermo y que lo peor llegó minutos después cuando le informaron que sería trasladado al hospital.
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«Nos dijeron que por los síntomas que presentaba no era permitido que estuviéramos a su lado y desde ese momento ya no lo volví a ver, pero ni muerto después, porque nos entregaron el féretro sellado y nos obligaron a sepultarlo de manera inmediata”, detalló.
De acuerdo con la constancia de defunción, emitida por el Ministerio de Salud, Rivera Avendaño, falleció a las 3:20 de la madrugada del 31 de mayo producto de un infarto agudo de miocardio, pero a la vez se revela que sufría de hipertensión y una neumonía adquirida en la comunidad. “Nosotros queríamos velarlo, porque en el hospital nos informaron que mi papá no murió por Covid- 19, pero no se nos permitió, esto nos tiene muy indignados», relató la hija del fallecido.
Rivera, fue detenido a inicios de octubre del 2017, para enfrentar un proceso por el delito de violación y violencia psicológica y el 15 de mayo del 2018, el juez Especializado en Violencia de Rivas, Sandro Pereira, había emitido una sentencia en la que lo absolvía de dichos delitos, pero la Fiscalía apeló el fallo en el Tribunal de Apelaciones de Granada. En apelación, los magistrados del Tribunal de Apelaciones de Granada revocaron la sentencia emitida a favor de Rivera y lo condenaron a 12 años de cárcel.