De los 78 años que vivió Celia Cruz, al menos sesenta están cronológicamente cotejados en la mayor exhibición de objetos personales de la Guarachera de Cuba, que el Museo Americano de la Diáspora Cubana en Coral Gables, muestra en Miami bajo el título Forever Celia, a partir de este sábado 20 de octubre hasta el 31 de marzo de 2019.
Celia siempre está encima del tapete, pero nunca antes habíamos logrado reunir para el público tantas cosas suyas”, afirma el apoderado de la cantante, Omer Pardillo, también curador de la exposición.

“Este año se cumple el 15 aniversario del fallecimiento de Celia y qué mejor ciudad que Miami para conmemorarlo, aunque ella nunca vivió aquí”, recuerda Pardillo mientras camina entre maniquís por unos salones que son la “máquina del tiempo”.
La muestra
Veinte vestidos, veinte pares de zapatos, 18 pelucas, infinidad de papelería, incluyendo el pasaporte que utilizó en 1959 para salir de Cuba, adonde nunca volvió; fotos jamás expuestas, trofeos, premios Grammy, discos y llaves de ciudades son algunos de los tesoros de Pardillo, quien conoció a Celia en Nueva Jersey (EE.UU.) cuando él tenía 14 años.

Ahora que Celia no está en este mundo puedo mostrar una foto suya en trusa (bañador), que me pidió guardar hasta después de su muerte”, dice Pardillo, también cubano.
Pardillo, quien acompañó a Celia por más de medio mundo en giras y conciertos, volvió a recorrer infinidad de países en busca de objetos de su amiga que poseían coleccionistas particulares.
Muchos de estos objetos, como el primer pasaporte de la artista para viajar a Venezuela en 1948 con la orquesta de mujeres Anacaona, van a estar a la vista del público durante medio año en el museo de Miami.
Lo había comprado en Cuba un coleccionista sueco por cien dólares y a mí me costó cuatro mil recuperarlo, pero no importa, aquí está”, dice con orgullo.
Los ambientes
Tras el éxito en 2005 de una exposición de trajes y objetos personales de Celia Cruz en el museo de Historia Americana (Smithsonian), donde hay una colección permanente sobre la artista, Pardillo quiso incorporar también su “despacho” y otros ambientes en los que se movió, como un cuarto de maquillaje “interactivo”.

En otro ambiente se recrea el viaje que hizo Celia a Zaire, hoy República Democrática del Congo, en 1974, junto a la banda Fania All Stars como complemento de la pelea de boxeo épica entre Muhammad Alí y George Foreman.
El video de la legendaria interpretación de Guantanamera que Celia hizo en ese viaje se muestra en Celia Forever junto al vestido colorido que llevó en aquella ocasión.
Otra instalación hiperrealista recrea el viaje a la Base Naval estadounidense de Guantánamo, en 1990, cuando Celia pisó la isla, pero no su patria.
La artista tomó un poco de tierra “por debajo de la cerca con el deseo de que estuviera junto a ella cuando muriera, y así se hizo”, recuerda Pardillo, un meticuloso coleccionista, que compartía con Celia una manía: ella “lo guardaba todo”.