La delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), integrada por Álvaro Botero y Fiorella Melzi, decidió retirarse, luego de esperar dos horas, de las afueras de la cárcel El Chipote ya que las autoridades no les dieron el permiso para inspeccionar las condiciones de los detenidos.
Pablo Abrao, secretario ejecutivo de la CIDH dijo que el equipo no pudo adentrar «porque estaban resolviendo problemas administrativos».
#MESENI no pudo adentrar hoy por la mañana en El Chipote porque estaban resolviendo problemas administrativos. Pedieron para regresar por la tarde.
— Paulo Abrāo (@PauloAbrao) June 28, 2018
Según la Comisión, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) registra aproximadamente 78 denuncias de detenciones ilegales en las diferentes delegaciones policiales, cárceles y sistemas penitenciarios.

Las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, mejor conocido con la cárcel de El Chipote, son constantemente denunciadas de no prestar condiciones humanas para albergar a sospechosos de delitos.
El equipo de la CIDH está recibiendo las denuncias de madres, hermanas y otros familiares de jóvenes que están detenidos en El Chipote, quienes aseguran que las capturas han sido ilegales y por represalias políticas, únicamente por protestar en contra del régimen orteguista.

Varios incluso fueron secuestrados en sus casas o en las calles por paramilitares enmascarados, como ocurrió con las redadas en Nagarote y varios barrios orientales de Managua
Al menos siete menores de edad están detenidos también. Tres del barrio Hilario Sánchez, uno de Nagarote y tres de otros barrios de Managua, explicó Braulio Abarca, abogado del CENIDH, quien acompaña al equipo de la CIDH.