Anthony Rizzo sigue alimentando su fama de bateador caliente e implacable bajo presión, al pegar un sencillo empujador de carrera en el fondo del octavo inning, para que los Cachorros de Chicago vencieran 2-1 a los Nacionales de Washington, colocándose a la orilla de ganar la serie.
Los Cachorros sobrevivieron a un picheo enérgico de Max Scherzer, quien en 6.1 entradas ponchó a siete, pero con la mala fortuna que el único hit que permitió, se convirtió en carrera.
Scherzer llegó al séptimo episodio sin hit en contra y con ventaja de 1-0, luego que Ryan Zimmerman puso adelante a Washington con un doblete que remolcó a Daniel Murphy en el sexto.
Además: Cachorros de Chicago entre las grandes sorpresas del deporte mundial en 2016
Sin embargo, en el “inning de la suerte”, Ben Zobrist rompió el embrujo de Scherzer con un doble, lo que junto a que el estelar lanzador venía de problemas de salud, motivaron al mánager Dusty Baker a llamar del bullpen al zurdo Sammy Solís, quien fue recibido por un imparable del bateador emergente Albert Almora, que empató el partido 1-1.
Los relevistas estuvieron terribles por Washington, porque en el octavo, Rizzo saludó a Oliver Pérez con su hit de oro y los Cachorros está ahora arriba 2 a 1 en la serie, con la posibilidad de rematar hoy.
Ganó Carl Edwards Jr. y perdió Brandon Kintzler. Salvó Wade Davis.