Partiendo de la premisa que “Enero es mes de propósitos” y que en general los propósitos de Año Nuevo incluyen cuidados de salud, les comparto algunas recomendaciones efectivas para alcanzar lo que se proponga.
Manténgase motivado, le ayudará establecer objetivos realistas y a corto plazo; evaluarse periódicamente. Contar con ayuda profesional puede ser clave.
Objetivos realistas y alcanzables le animarán a continuar. Por ejemplo, perder seis libras en el mes de enero es más adecuado que planear perder 15 o 20 libras, pésese semanalmente y verifique si está perdiendo dos libras cada semana.
Esa pérdida de peso lenta y sostenida es muy efectiva, previene los dañinos y desagradables “rebotes” que perpetúan la obesidad.
Ponga por escrito las metas, objetivos y estrategias para lograr el cambio. Lleve un registro diario del cumplimiento de lo propuesto.
Siguiendo con el ejemplo anterior, si el planteamiento ha sido, perder 6 libras en el mes de enero, para alcanzar esa meta, las estrategias son: dejar de tomar gaseosa, comer de todo en menor cantidad de lo acostumbrado y caminar treinta minutos diario.
Al terminar la semana, además de revisar la pérdida de peso, si ha registrado el cumplimiento usted puede revisar la fidelidad o adherencia a lo propuesto, si es necesario podrá plantearse mejorar o definir nuevas estrategias.
Este procedimiento es lo que le ayudará a adoptar las modificaciones en sus hábitos de alimentación, lo que a su vez le permitirá la adopción de un estilo de vida más saludable.
Evite dietas drásticas de reducción de peso. Está ampliamente demostrado que las restricciones dietéticas estrictas provocan el fracaso en el mantenimiento de la pérdida de peso que hace sentir a las personas frustradas e incapaces para mantenerse con un peso saludable. Es importante no aguantar hambre.
No suprima los carbohidratos saludables (avena, frijoles, tortilla, frutas y otros), regule las cantidades a consumir. Evite carbohidratos refinados y con azúcar añadida, no son indispensables para el cuerpo (refrescos naturales o artificiales, galletas, reposterías, postres), revise los ingredientes de cereales industrializados, pueden contener algún tipo de azúcar.

Aumente el consumo de frutas y vegetales verdes en forma natural. Cómalos como parte de las comidas principales o meriendas.
Controle la ingesta de sal y sodio. Evite productos procesados, salsas, chips, embutidos. Revise etiquetas nutriciones y de ingredientes.
Incluya semillas, aguacate y pequeñas cantidades de aceite como fuentes de grasa saludable. Evite frituras, comidas grasosas y añadir crema o mantequilla a sus alimentos. Ingiera lácteos descremados.
Planee hacer tres tiempos y al menos dos meriendas. Comidas pequeñas y frecuentes ayudan a acelerar metabolismo y evitar transgresiones por hambre.
Tome mucha agua, fría o al tiempo. No es cierto que el agua fría “engorda”. Evite o disminuya licor.
Incremente actividad física, si no está acostumbrado, comience con sesiones cortas, poca frecuencia, baja intensidad, caminar 20 minutos tres veces por semana.
Progrese lentamente hasta hacerlo diario, por más tiempo, la progresión tomará de 6 a 8 semanas.
¡Anímese, sea constante, no desista!
Les deseo ¡Feliz y saludable Año Nuevo !
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