La llegada de donaciones continuará en picada el próximo año. En el proyecto de Presupuesto General de la República 2017, el gobierno contempla una reducción del 15 por ciento con relación a lo que se recibiría en 2016.
Según el proyecto presupuestario, que entró el pasado viernes a la Asamblea Nacional, en donaciones externas el gobierno prevé que se obtengan 3,370.1 millones de córdobas, menor a los 3,966.2 millones de córdobas que se esperarían terminaran este año. Esto significaría una caída del 15 por ciento, equivalente a unos 596.1 millones de córdobas menos.
De hecho, en el mismo proyecto de gasto público el ejecutivo ordena a las instituciones a incorporar en sus planes de gastos solo las donaciones que ya estén en proceso de desembolso y no aquellas que solo estén proyectadas. “En lo que respecta a las donaciones externas, las instituciones públicas deberán presupuestar únicamente aquellos montos ya comprometidos o en avanzado proceso de gestión, evitando ubicar montos proyectados que no tengan certeza de ejecución”, se lee en el documento.
Lea: Nicaragua exporta menos hacia Venezuela
La caída de las donaciones externas para el próximo año contrastaría con el aumento que el gobierno proyectó en el Presupuesto 2016 respecto a 2015. Este año se esperan 3,966.2 millones de córdobas, bastante superior a los 2,928.9 millones de córdobas del año pasado.
No obstante, lo cierto es que hasta la primera mitad de este año la llegada de donaciones externas se ha reducido 25.9 por ciento, equivalente a 22 millones de dólares menos en relación con igual período de 2015.
¿Por qué son importantes las donaciones? Además de ayudar a subsanar el déficit presupuestario, es una manera barata de financiamiento público; la mayoría de estos flujos se utilizan para financiar proyectos de inversión y gasto social. De hecho para el próximo año se proyecta un déficit presupuestario por 7,203.7 millones de córdobas, equivalente a 1.7 por Producto Interno Bruto. Este último porcentaje, sin embargo, se reducirá a 0.9 por ciento del PIB gracias a la llegada de las donaciones externas.
En su proyecto de presupuesto, el gobierno admite que debido a un menor ingreso de donaciones externas para el próximo año, el gasto público como porcentaje del PIB se tuvo que reducir. “Los ingresos se mantienen alrededor del 17.3 por ciento del PIB 2016 y 2017 y el gasto se reduce 0.3 puntos porcentuales del PIB respecto al presupuesto modificado 2016, respectivamente, originado por el menor gasto con fuentes de donaciones externas”, se explica en el documento.
Y aunque en el proyecto presupuestario publicado por la Asamblea Nacional no se explica la razón de esta reducción en la llegada de donaciones, lo cierto es que el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega ha venido perdiendo apoyo de la cooperación internacional debido a los constantes ataques a los países donantes, a los que llegó a tildar de “moscas que se paran en la inmundicia”, esto en respuesta a la demanda de estos de mayor democracia en Nicaragua.
Ante la caída de las donaciones, el gobierno ha tenido que impulsar reformas fiscales para aumentar sus ingresos y además venía compensando con la obtención de cooperación procedente de Venezuela, la que actualmente también está en declive. En el primer semestre de este año, la cooperación petrolera venezolana cayó 37.26 por ciento comparado con similar período de 2015. Si bien esta se ha manejado al margen del presupuesto, varios proyectos sociales se financiaban con la misma.
Préstamos más caros
Parte del hueco financiero que ocasiona la reducción de las donaciones, el gobierno pretende continuar cubriéndolas con préstamos más caros. En el proyecto de presupuesto 2017, el ejecutivo admite que debido a la reclasificación de Nicaragua dentro del Banco Mundial, el país accederá préstamos con menos niveles de concesionalidad, aunque el techo de acceso al financiamiento en el mismo se incrementó.
Igual ocurre con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), “que ha incrementado su cuota de asignación al país, pero en términos menos concesionales”, admite.
Además, las finanzas del gobierno de Ortega están amenazadas por el posible avance de la aprobación de la iniciativa conocida como “Nica Act”, en el Congreso de Estados Unidos, la que busca bloquearle el acceso a financiamiento en los organismos financieros internacionales mientras en Nicaragua no se restablezcan los espacios democráticos y no se garanticen las elecciones presidenciales justas y transparentes de noviembre próximo.
Presupuesto limitado
En el proyecto de Presupuesto General de la República 2017, el gobierno admite que el margen de maniobra financiera es limitado y por tanto tuvo que excluir incluso fondos electorales correspondientes a las elecciones municipales del próximo año.
Debido a “que este proyecto de Presupuesto 2017 está limitado por la política prudente y responsable en cuanto a la expansión del gasto”, el ejecutivo le notificó a la Asamblea Nacional que se excluyó del presupuesto próximo un fondo por 364 millones de córdobas, que se utilizaría para el reembolso a los partidos o alianzas que participen en las elecciones municipales próximas. Solo se asegurará el gasto operativo de esas elecciones y el reembolso para los partidos políticos y alianzas que participen en las elecciones presidenciales de noviembre de este año.
El monto excluido será incorporado hasta el Presupuesto 2018, aclara.
US$443.1 millones espera el próximo año el gobierno en desembolso de préstamos y donaciones externas, de los cuales 378 millones son recursos atados a proyectos.