Familias afectadas por los recientes sismos, ocurridos el 14 y 28 de septiembre, en Momotombo, municipio de La Paz Centro, duermen aún en improvisadas champas ubicadas en la calle.
Los afectados piden ayuda para reconstruir sus viviendas, aseguran que son de escasos recursos y que las diez láminas de zinc que entregó el gobierno no les llegó a todos.
Tal es el caso de don Andrés Velásquez Quintero, de 51 años, habitante del barrio Mira Lago, quien no recibió ayuda, a pesar de que las cuatro paredes de su vivienda se desplomaron.
En un recorrido realizado el domingo se constató que la situación de al menos 15 familias es precaria. Duermen en las calles, expuestas a la lluvia y zancudos. “Cuando sucedió el temblor nos asustamos mucho y lloramos, hasta ahora se miran estas cosas, desde que se perdió León original (León Viejo). Estamos durmiendo a la intemperie y no dormimos tranquilamente”, dijo Gregoria Mercedes Alanís, de 40 años, habitante de Momotombo.
“Las enfermedades vienen porque estamos aquí afuera, a veces los niños se levantan llorando cuando no aguantan los zancudos, mi niña anda bien picada producto de los mosquitos”, manifestó Johana Denites, de 24 años. Las champas están hechas con plástico y pequeños reglones de madera.
Ruinas de León Viejo afectadas
Dos muros de las ruinas de la Catedral, ubicada en León Viejo, sufrieron fisuras producto de los últimos sismos. Aquí las autoridades colocaron plástico para evitar filtraciones y que colapsen.
En el altar mayor de las ruinas de la Iglesia La Merced, en el mismo sitio histórico, se observan derrumbes y fisuras en los muros. También se observan grietas en el piso de la caseta donde se encuentra una maqueta de las Ruinas de León Viejo.