Rancherías

En Campuzano se abrieron grietas tras los sismos ocurridos a lo largo de una semana en Chinandega. LA PRENSA/S. MARTÍNEZ

Temerosos por fisuras en Rancherías

En el campo de beisbol de Rancherías hay al menos unas veinte champas donde habitan familias cuyas casas han sufrido algún tipo de daño.

Pobladores del caserío Rancherías y Campuzano, en el municipio de Chinandega y de la comarca Luis Andino, de Tonalá, Puerto Morazán, mostraron las grietas que han dejado a su paso los sismos ocurridos desde el jueves 9 de junio.

Desde el mediodía del martes hasta el mediodía de ayer se reportaban 31 réplicas en Puerto Morazán, refirió la vocera del Gobierno, Rosario Murillo.

En el campo de beisbol de Rancherías hay al menos unas veinte champas donde habitan familias cuyas casas han sufrido algún tipo de daño. También hay quienes están ahí porque temen entrar a sus viviendas.

Rancherías

Azucena Hernández, de Campuzano, dijo que tras el sismo advirtieron las fisuras en el terreno y eso les causa mucha inquietud.

En este sector, donde se encuentra el campamento ecológico Campuzano, Efraín Sánchez señaló que una de las pilas (donde se bañan visitantes) sufrió daños y planean repararla luego de que finalice el proceso sísmico. “El agua se nos filtra en esta fisura. Han llegado turistas; el martes vinieron varios a refrescarse”, confirmó Sánchez.

En las faldas del volcán San Cristóbal los pobladores han empezado a reportar la salida de agua caliente. Una de estas informaciones surgió la tarde del martes, precisamente en la comarca Las Grietas, además, hacia el oeste en el territorio indígena de Palomino e Isla de Campuzano, Estero Real.

LAS ENRAMADAS DE RANCHERÍAS

En la comunidad de Rancherías, Antonio Rostrán dijo que es riesgoso permanecer en el interior de las casas, pues por salir rápido ante un sismo pueden caer y lesionarse. “Aquí nacimos en las enramadas y así vamos a seguir”, dijo el poblador.

Rostrán lamentó que los leñadores han deforestado indiscriminadamente las faldas de El Chonco y el San Cristóbal, lo que genera ventoleras y con lluvia intensa la corriente puede provocar un deslizamiento.

CAMPO OCUPADO

En la comunidad de Rancherías partidarios del Gobierno entregaron la noche del domingo kits de ayuda con medicinas, plástico y sábanas, estos se mantienen en la Escuela Emmanuel Mongalo y este miércoles entregaban juguetes.

En esta localidad con las viviendas deterioradas, paredes partidas o colapsadas, los moradores han decidido establecer champas con troncos, plástico y sacos.

En la cancha de beisbol hay unas veinte enramadas y los pobladores descansan bajo los árboles durante el día, ante el temor de un sismo.

Departamentales Chinandega archivo

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