Representantes de la Unión Ciudadana por la Democracia presentaron al titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, un documento exponiendo los graves problemas políticos y de institucionalidad que se viven en Nicaragua, a lo que el diplomático respondió aceptando reunirse con una delegación parlamentaria para discutir directamente sobre la situación de nuestro país.
Almagro se encuentra en República Dominicana en el marco del inicio de la Asamblea General de la OEA, a partir de hoy lunes.
Edipcia Dubón, en representación de Unión Ciudadana por la Democracia, realizó una presentación sobre la situación política de Nicaragua, referida principalmente al proceso electoral, de cara a noviembre próximo.
Dicha presentación se dio en el marco del encuentro que tuvo la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia con Almagro, llevada a cabo ayer domingo.
La presentación giró en torno a los últimos acontecimientos políticos en Nicaragua, como el bloqueo a la observación electoral dictada por el presidente inconstitucional Daniel Ortega, en un acto en el cual se ofendió a la misma OEA.
“Para noviembre de este año están programadas elecciones generales. Daniel Ortega se ha postulado como candidato por séptima vez y prepara las condiciones para una nueva reelección, que extendería su período desde el 2007 hasta el 2021. Así, Ortega, que es presidente, secretario general de su partido y candidato, resolvió por sí y ante sí negar la presencia de observadores electorales independientes, sin tener ninguna facultad legal para hacerlo”, cita la presentación.
LA ENCRUCIJADA DE LAS ELECCIONES
La carta de la Unión Ciudadana por la Democracia resalta la encrucijada en la que se encuentra la ciudadanía nicaragüense.
“Las elecciones programadas para noviembre del presente año nos colocan como sociedad ante una grave encrucijada: transitamos hacia el afianzamiento y prolongación de un régimen dictatorial que más temprano o más tarde desembocará en confrontación; o nos enrumbamos por el camino de restaurar el proceso democrático y aseguramos la convivencia pacífica”, señala la carta.
“El Estado de Nicaragua es suscriptor de la Carta Democrática Interamericana y por consiguiente está en la obligación de cumplir sus términos. Corresponde pues a la OEA y a la comunidad internacional contribuir a la restauración de los derechos ciudadanos y de la democracia en Nicaragua”, añade.