El temor a sufrir un desalojo simulado de parte del gobierno, llevó a los habitantes del asentamiento Triángulo de Solidaridad a protestar con banderas de Costa Rica en su propia comunidad, para demandar al Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (Mivah) agilidad en el proceso de reasentamiento de 273 familias que habitan en 192 ranchos.
La inquietud de pobladores, algunos legisladores costarricenses y dirigentes del Foro Nacional de Vivienda, es que el próximo 30 de abril se vence el último plazo de reubicación, establecido por el mismo gobierno y los desarrolladores de una carretera que pasará por una franja de este asentamiento.
Ello significa que un mes después, el 30 de mayo, la empresa Hernán Solís – La Estrella empezará a cobrar multas económicas el estado por no haberle despejado siquiera, una franja de 20 metros de ancho por 40 de largo que permita hacer estudios de suelo y así, empezar la construcción de un puente a desnivel en esa parte del asentamiento.
El puente a desnivel es parte de la carretera de Circunvalación Norte, un proyecto en el que Costa Rica lleva 40 años de atraso y que procura un mejor tráfico entre San José, La Capital, hacia la provincia de Limón, donde se ubica el principal puerto del país.
En el Triángulo viven 522 familias, la mayoría de origen nicaragüense, y la reubicación de las 273 inició desde hace dos años. A la fecha, solo 42 soluciones de vivienda han recibido la misma cantidad de familias para abandonar los ranchos, por problemas de burocracia atribuidos por las familias el Ministro de Vivienda, Rosendo Pujol.
“Es lamentable que aún con una orden de hace dos años de la Sala Constitucional de reubicación de esta familias necesitada, aún no se haya hecho. Es un proyecto de carretera que lleva 40 años de atraso y no solo afecta a estas familias de escasos recursos, sino a los propios costarricenses que sufrimos a diario las presas (congestionamiento vial)” por este sector de la capital, cuestionó el legislador Social Cristiano, Gerardo Vargas.
Vargas visitó el asentamiento para respaldar y hacer beligerancia política a favor de las familias que deben ser reubicadas.
“El proyecto lleva más de un año de atraso, han ido pateando la bola para adelante, el Ministro (Pujol) ha pedido a las familias alquilar, ¿dónde se hallarán en un mes tantas casas teniendo la dificultad de encontrar alquileres con niños y máxime si indican que provienen del Triángulo de Solidaridad? están expuestos a un desalojo simulado que quieren hacer y quitarse la presión de la empresa que exige hacer los estudios de suelo en un espacio aún habitado”, cuestionó por su parte, Manuel Salinas, vocero del Foro Nacional de Vivienda, que agrupa a 53 organizaciones que demandan viviendas para familias pobres en el país.
Salinas critica el exceso de burocracia en un proyecto de reubicación concertada entre gobiernos y beneficiarios, que debió culminar desde hace más de un año.
“El Triángulo de Solidaridad simboliza el monumento nacional a la incapacidad y en Costa Rica hemos tenido ministros de vivienda buenos, malos, regulares, muy malos y Rosendo Pujol”, criticó.
En conversación con LA PRENSA, Pujol ha reconocido los atrasos y los atribuye a diversos problemas no contemplados desde inicio, tales como administrativos, problema con los expedientes de beneficiarios y otros; pero adelantó que en las próximas semanas despejarían la franja para iniciar los estudios de suelo, donde se ubican 105 familias a reubicar.