La cantante española Isabel Pantoja firmará en la prisión de Alcalá de Guadaíra (sur) su permiso para disfrutar de la libertad condicional, lo que supondrá su último contacto con la cárcel en la que ingresó en noviembre de 2014 para cumplir una pena de dos años por blanqueo de capitales.
A partir de ahora, Pantoja podrá desplazarse por todo el territorio español por razones profesionales bajo el control de los servicios sociales penitenciarios.
La tonadillera durmió por última vez en la prisión la noche del 8 al 9 de febrero gracias a la nueva modalidad del tercer grado penitenciario o régimen de semilibertad concedido, que le permitía dormir en su domicilio y personarse en la cárcel cada quince días.
Paralelamente, Pantoja obtuvo a principios de febrero pasado la libertad condicional porque el juzgado de vigilancia penitenciaria consideró que se cumplían todos los requisitos legales exigibles, entre ellos que accedió el 13 de diciembre de 2015 al tercer grado penitenciario.