Ayusing de Leman, viuda del comandante Mario Leman, dijo que no hay ninguna persona detenida y tampoco se ha esclarecido el asesinato de su marido Mario Leman, quien murió durante los disturbios acaecidos en las Fiestas Patrias el año pasado en Waspam, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN).
“Por allí andan diciendo que estoy pidiendo dinero y eso no es verdad, mi esposo luchó a cambio de nada y defendió las tierras indígenas y yo jamás voy a pedir dinero por mi marido, lo que sí exijo es justicia”, dijo la viuda y pidió defender las tierras de los colonos.
Los conflictos entre colonos e indígenas tienen sus antecedentes en la comunidad de Layasiksa en el 2002, donde fueron desalojados los primeros y hubo muertos y heridos.
Desde el 2014 a la fecha el conflicto se agudizó en los sectores de Wanky Twi Tasbaraya, Lilamni y Li Auhbra y la cifra de muertos por ambos bandos no se maneja con certeza. Algunos organismos de derechos humanos consideran que al menos unos treinta indígenas han muerto, así como decenas de desplazados. También han fallecido colonos.
Familiares de indígenas muertos llegaron a la IX Asamblea extraordinaria de Yatama en Bilwi demandando que se haga justicia y que atiendan los problemas que tienen en sus comunidades.
“Mi hijo andaba realizando trabajos comunitarios en nuestro territorio cuando llegaron los colonos y me lo mataron… son los colonos que nos han hecho sufrir”, dijo Merigina Ignacio Wilson, una de las mujeres que denunció la muerte de su hijo.
Norwin Goff, líder de la organización de Miskitos de La Mosquitia hondureña Masta, llegó a la asamblea para respaldar a Yatama y dijo que atendieron a los indígenas que fueron desplazados de sus tierras en Nicaragua hacia
La Mosquitia hondureña. “Hemos atendido a nuestros hermanos que fueron desplazados de sus comunidades en La Mosquitia de Nicaragua porque los problemas de ellos también son nuestros problemas”, dijo.
SIN SANEAMIENTO
La resolución de la Asamblea indígena, realizada el fin de semana pasado en Bilwi, señala que el Estado ha otorgado hasta la fecha, 17 títulos de propiedad en el Caribe, cinco están por extender y dos en proceso pero no se ha hecho el saneamiento en relación con la presencia de colonos y esta etapa es crucial ya que las comunidades no pueden ejercer el pleno dominio de sus tierras.
Señalan que el Estado ha permitido una agresiva invasión de colonos a tierras indígenas para ocuparlas mediante la violencia con asesinatos, secuestros, desplazamientos, violaciones y empobrecimiento.