Los precios bajos y la expansión de la ganadería podría acabar con las artesanías elaboradas con palma de pita. LA PRENSA/MELVIN RODRÍGUEZ

Artesanía de pita podría desaparecer

En la comarca Masiguito apenas logran verse unas diez plantas de palma de pita en un pedazo de tierra. Esta planta se utiliza para elaborar sombreros y un sinnúmero de artesanías que son el único ingreso de muchos artesanos en Camoapa.

En la comarca Masiguito apenas logran verse unas diez plantas de palma de pita en un pedazo de tierra. Esta planta se utiliza para elaborar sombreros y un sinnúmero de artesanías que son el único ingreso de muchos artesanos en Camoapa.

Cada vez menos personas producen la pita. La poca paga por el producto y la expansión de la ganadería son algunos de los factores que inciden a que desaparezca.

Según Manuela Ortega, miembro del Grupo Jóvenes Senderos del Amanecer, antes se dedicaban hectáreas de tierra para producir esta materia prima. “Si la palma de pita desaparece tendríamos una gran afectación de las comunidades que se dedican a las artesanías echas con este material, porque su economía familiar depende totalmente de esta actividad (…) Nosotros estamos evidenciando la problemática de los artesanos en Masiguito y Mombacho”, detalló Ortega.

Masiguito es la única comunidad que procesa esta planta. Para convertirla en la materia prima que utilizan los artesanos se necesitan varios días de secado, luego se convierte en pequeñas hebras, las cuales son vendidas en pequeños moños a los artesanos de la comarca Mombacho, quienes se dedican enteramente a la elaboración de productos a base de este material.

PRECIOS BAJOS

Para Gabriel González Sevilla, sociólogo y artesano, el problema principal es el precio del producto final, puesto que las artesanías son muy mal pagadas. “Si el artesano vende barato el producto, es lógico que también quiera comprar barata la materia prima y esto también afecta a los que procesan la pita, puesto que no hace económicamente viable su producción”, detalló.

Según González Sevilla, los precios bajos responden a dos causas, la primera, que el artesano busca vender para subsistir no para ganar. La segunda, es la marca, “si es una artesanía, solo por el hecho de ser manual, quieren pagarla barata”.

“Nosotros monitoreamos a un grupo grande de artesanos de Mombacho y la mayoría se queja de los precios que quiere pagar la gente, por ejemplo, un sombrero lleva varios días de elaboración y la gente lo paga a 80 córdobas, eso es injusto”, aseguró Ortega.

Para Yudith González Fernández, delegada departamental de Cantur, el pago a los artesanos es injusto. “Ahora el reto es una capacitación más especializada a las artesanas a través del Mific, para ponerle una marca a estos productos que diga Camoapa, esto lograría incrementar un poco el precio y darle más realce a las artesanías de los camoapenses”, aseguró.

600 artesanos, aproximadamente, tiene la comarca Mombacho, los cuales se dedican completamente a la elaboración de productos a base de palma de pita.

En la comarca Masiguito, Camoapa, la producción de la palma de pita se está perdiendo.
LA PRENSA/CORTESÍA

Departamentales Artesanos camoapa archivo

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