Más de setenta jóvenes emprendedores ocuparon un área frente al mercado municipal de la ciudad de Somoto, Madriz, para exponer más de sesenta productos que desde sus pequeñas empresas elaboran.
La exposición fue auspiciada por un organismo de cooperación española y el Instituto de Promoción Humana (INPRHU).
Es la primera feria en la que participan estos jóvenes. Ahí estuvo la Panadería El Esfuerzo, de la comunidad de Santa Rosa, del municipio de Somoto, donde un grupo de cuatro jóvenes socios elabora pan tradicional (roscas, polvorón, pan simple y rosquillas) y pan variado (con queso, pan de avena, repostería, pan con canela, pudines, tortas rellenas, picos y pasteles).
Mientras que jóvenes de la microempresa IRFY, de Productos Procesados y Frituras, de la comunidad de Uniles de Somoto, ofertó chileros, encurtidos, salsas de tomate y mermeladas de guayaba, entre otros productos.
También estuvieron 13 jóvenes del taller de carpintería La Bendición, de la comunidad de Cacaulí, en el municipio de Somoto, con la exposición de muebles elaborados de madera de pino.
“Ofertamos sillas para niños y mecedoras abuelita, taburetes, banquillos, mesas, tocadores y escritorios, entre otros”, dijo Fender Martínez, uno de los socios.
Aron Vásquez forma parte de un grupo de microempresarios jóvenes apicultores de la comunidad de San Lucas, Las Sabanas, Santa Isabel, Somoto y Palacagüina, en Madriz, que elaboran productos a base de miel de abeja.
Verónica Videa, de la comunidad somoteña de Santa Teresa, quien ha cursado carreras técnicas en los Centros de Educación de Alternativa Rural (CEAR) impulsados por organismos internacionales, a través del INPRHU de Somoto, dijo que en su caso el negocio Ideas ofreció productos naturales, como café orgánico, mermeladas, encurtidos, chileros, salsas, cereales y comidas tradicionales.
LE SACAN PROVECHO
En los municipios de San Lucas, Las Sabanas y Totogalpa, en el departamento de Madriz, surgieron en el año 2000 los Centros de Educación de Alternativa Rural (CEAR) impulsados por organismos, a través del INPRHU de Somoto, como un modelo de capacitación técnica de desarrollo sostenible dirigida a la formación de adolescentes y jóvenes del campo, principalmente de los Pueblos Indígenas.
Desde esa fecha los CEAR se han extendido a otros municipios como Telpaneca, en Madriz, y Mozonte, Nueva Segovia, logrando la creación de 16 Centros de Educación de Alternativa Rural, en donde ya se han promocionado más de 1,000 jóvenes (varones y mujeres) de 233 comunidades, muchos, dueños de pequeños negocios.