¿Matices del zika?

Sería prudente que las mujeres en edad de procrear, programasen en consenso con sus parejas, las opciones seguras de un embarazo sano, ya cuando se hayan despejado más los matices o dudas de el tal virus del zika.

Desafortunadamente, nosotros, de una u otra región, rica o pobre hemos construido a intensificar y multiplicar tantas “malattie” en esta nuestra tierra. Desde que el mundo es mundo pudiésemos seguir el oscurantismo en cada página de la historia, las cuales encierran: inundaciones, quemas, despale, tornados, sequías, epidemias, etc. en fin… virus…

Muchos de estos desatinos son productos de la transformación y el ajuste climático, mas otros son resultado de los terribles desaciertos producidos por la contribución equivoca humana.

Ya iniciando el 2016, nos encontramos con la noticia del virus zika, el cual existe desde 1947, en Uganda, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, el cual por una u otra razón su supuesta nocividad se ha incrementado, provocando desacierto e incertidumbre en muchas naciones. Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado emergencia sanitaria global-

Latinoamérica a la cabeza de este virus se debate en tomar las adecuadas regulaciones y medidas, para así aminorar sus estragos, el cual se pudiese convertir en pandemia. Hay muchos detalles que todavía no son muy claros, se profundizan las investigaciones, inclusive las grandes farmacéuticas no escatiman tiempo y dicen que se preparan para producir una vacuna. También se ha mencionado una bacteria llamada Saccharopolyspora spinosa, la cual mataría a las larvas en 48 horas, contribuyendo a reducir su proliferación. Mucho cuidado con crear otras cepas “strains”, que pudiesen ser más peligrosos que el mismo virus. Mosquitos modificados genéticamente “GM mosquitoes”, ya se han usado con anterioridad y hay que tener mucha pero mucha cautela.

Acertamos que la verdad absoluta no existe, y casi todos los desatinos son ocasionados por un sinnúmero de factores que al ser detonados vienen a ocasionar y propulsar un conglomerado de vicisitudes y desastres mundiales.

Según los grandes centros médicos de investigación el zika acecha a las mujeres embarazadas, quienes de infectarse con dicho virus en los primeros meses, pudiesen transmitírselo a sus embriones y por ende dar a luz niños y niñas con la condición médica llamada microcefalia (el cerebro no logra crecer una tasa normal) y con otras posibles complicaciones neurológicas, como calcificaciones cerebrales, las cuales limitan la funcionalidad del cerebro y muchas otras posibles condiciones.

Sería muy peligroso especular, sobre todo cada día aparecen nuevas medidas médicas que se relacionan al virus, las cuales confirman que el resto de la población también estaría expuesta a sus nocivos tentáculos. Así también pudiesen alcanzar otras condiciones neurológicas entre ellas el síndrome del Guillain Barré, el cual es una enfermedad del sistema inmunológico, que conduce a debilidad o parálisis muscular. Su condición es reservada, y depende de la intensidad que le haya afectado al paciente. Los medicamentos más acertados serían las inmunoglobulinas intravenosas y plasmaféresis. Siendo estos no muy accesibles en América Latina, es prudente mantener siempre un inventario.

Entre los síntomas más comunes del zika están: fiebre, sarpullido, ojos rojos, dolor en articulaciones y algunas veces posibles complicaciones neurológicas, entre ellas sensaciones de los nervios, como corrientes eléctricas y pérdida temporal auditiva. Es muy importante tomar con calma las situaciones y noticias de una manera constructiva. Actualizar las normas de prevención y tratamientos, tantos personales como comunitarios. Siguiendo con atención las noticias actualizadas por los centros de investigaciones médicas y entidades gubernamentales.

Lo mejor que la población pudiese hacer es prepararse a no infectarse. Siendo el mosquito Aedes aegypti el vector que transmite el zika hay que exterminarlo. Evitar que se reproduzcan sus larvas (las cuales son muy resistentes) ¿Cómo? Terminando con los focos de infección: residuos de agua, fumigar con químicos adecuados que ataquen directamente al mosquito en sí, y que no cause efectos secundarios a la población, sobre todo a los niños, ancianos y personas con el sistema inmunitario comprometido. Eliminar basura que forme criaderos, y tratar de protegerse en horas del día y la tarde de tal malhechor.

Sería prudente que las mujeres en edad de procrear, programasen en consenso con sus parejas, las opciones seguras de un embarazo sano, ya cuando se hayan despejado más los matices o dudas de el tal virus del zika.

La autora es consultora y escritora.

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