El representante de la Cámara de Energía, César Zamora propone que el 27 por ciento del ahorro petrolero que es destinado al combate de la pobreza sea para reducir las pérdidas técnicas de energía, pues de esta forma se lograría reducir la tarifa un 10 o 13 por ciento.
“El fondo de combate a la pobreza se debe ocupar para la reducción de la tarifa, en sectores altamente deficitario, como reducir pérdidas (de energía) en vez de sacar recursos del sector para enviarlos a programas sociales, sin embargo sabemos que estas son decisiones políticas”, dijo Zamora.
Sin embargo, el ingeniero Fernando Bárcenas Molina, ex gerente de Disnorte-Dissur, manifestó que destinar ese fondo para las pérdidas de energía es como “regalarle” el dinero a la distribuidora de energía, una empresa privada que —según el artículo 236 de la Ley 641— debió invertir 75 millones de dólares para desarrollar mejoras en el sistema de distribución de electricidad en un plazo de cinco años desde el 2013, algo que no cumplió.
En septiembre del año pasado con la aprobación de la ley 911, que Reforma a la ley 554 de Estabilidad Energética y a la Ley 898, de Variación de la Tarifa de Energía Eléctrica al Consumidor, se elevó el Factor de Expansión de Pérdidas (FEP) reconocidas a un 16 por ciento, esto le permitió a la distribuidora añadir 112 millones de dólares adicionales a los costos de la tarifa, para compensar así sus propias pérdidas de energía afectando a los usuarios.
Mientras que el cinco por ciento de diferencia que es asumido por la distribuidora representó 25 millones de dólares en el 2015, como consecuencia de las caída del precio del petróleo.
La energía generada se pierde en la distribución, ya sea porque las líneas de distribución están obsoletas o son defectuosas a lo que denominan pérdidas técnicas o debido al robo de energía.
“La mayoría de estas pérdidas no es por fraude es porque las líneas están obsoletas”, dijo Bárcenas.
Nicaragua tiene un 20 por ciento de pérdidas en la distribución de energía, cuando el promedio en la región es del 11 por ciento, según Zamora.