“Considero que ejercer violencia contra las mujeres es voluntario y ser femicidia es una decisión”, con estas palabras la juez Fabiola Betancourt inició la argumentación de su sentencia condenatoria contra José Antonio Mena Zambrana, quien admitió haberle propinado 18 puñaladas a su expareja, Ivania Ramos, en una parada de bus, este 24 de octubre, en el sector de Plaza España.
La judicial continuó justificando que para establecer la pena de veinte años de prisión contra el procesado tomó en cuenta tres circunstancias que le agravaron la pena.
Una de ellas fue haber pretendido restablecer la relación de pareja a la fuerza, la segunda fue la violencia reiterada que ejerció el procesado hacia la víctima mientras convivieron y por último haber cometido el hecho frente a la hija de 8 años que procrearon.
El condenado permaneció quieto escuchando su sentencia, no hizo ningún gesto al escuchar la condena impuesta, contrario a la reacción de asombro de algunos de los presentes, ya que la Fiscalía había pedido en el debate de pena 15 años de prisión y la defensa la mínima, de 10 años de prisión.
YA LO TENÍA PLANEADO
En ese momento la fiscal Eilyn Cruz argumentó su solicitud de 15 años de cárcel al hecho de que el acusado quiso restablecer la relación de pareja por la fuerza, ejercía violencia reiterada sobre la sobreviviente y trató de matarla frente a s u hija menor. Además consideró que había alevosía porque fue a encontrar a la mujer armado de navaja, porque ya tenía planeado atacarla.
La juez Betancourt, titular del Juzgado Primero Especializado en Violencia, continuó argumentando la pena diciendo que se trataba de un hecho grave y por tener más de dos agravantes la pena para dicho delito se vuelve máxima.
La juez también ordenó el ingreso del condenado a programas para modificar su conducta violenta y rehabilitarlo para evitar futuras reincidencias.
LOS HECHOS
Según acusación de la Fiscalía, la pareja tenía 11 años de convivencia familiar y varios episodios de violencia. Antes de intentar quitarle la vida, José Antonio Mena Zambrana le dio un mordisco en la cara a Ivania porque esta no quiso tener relaciones sexuales con él. Este acto de violencia llevó a que la víctima terminara la relación amorosa con su agresor, el pasado 6 de octubre, por eso andaba buscando reconciliación a la fuerza. El día de los hechos sangrientos Ivania venía de trabajar y su agresor la estaba esperando en la parada de transporte colectivo, en el sector de Plaza España hacia abajo, cuando apareció el acusado con la hija menor de ambos y le rogó que volvieran, pero la mujer se negó.
“El acusado empezó a insultarla y cuando la víctima le dio la espalda la atacó con un arma blanca”, dijo la fiscal Margarita Cruz.
- 2035 es el año en que culminará la pena impuesta a José Antonio Mena Zambrana, aunque al abonarle el mes y 18 días que estuvo bajo prisión preventiva, saldrá en octubre de ese año y no en diciembre.