El Ministerio Público ofreció ayer cuatro testigos claves contra los procesados Francisco Alexander Mayorga Hernández y Junger Alejandro Ortega Largaespada, acusados de asesinato en perjuicio de un adolescente de 14 años, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el pasado jueves 26 de noviembre en un cauce del barrio Los Martínez, Managua.
Los testigos principales son: la mamá del menor, quien cuenta detalladamente que su hijo trabajaba cuidándole la casa a Gonzálo Pacheco en dos horarios, de las 5:00 a.m a 8:00 am y de 6:00 pm a 9:00 pm, por lo que le pagaban 150 córdobas a la semana. El el día de los macabros hechos, su hijo salió hacia la casa de Pacheco a cobrar su pago y ya no regresó.
El otro testigo es Gonzálo Pacheco, quien afirma que ese día 26 de noviembre vio salir de su casa a la víctima a las 8:40 p.m. después de compartir una gaseosa con él y los acusados, ya que Francisco Mayorga era su pareja sentimental y el otro acusado era amigo de su pareja. Detrás del adolescente salieron los ahora procesados hacia la calle que lleva hasta el basurero, conocido como el oyo y luego se fue a acostar.
OFICIAL LOS RECONOCIÓ
También está la testigo Jamileth Mendoza, vecina de Pacheco, quien contó que un día antes de la muerte del adolescente, el 25 de noviembre, el acusado Junger Alejandro Ortega Largaespada y otro elemento desconocido, quisieron violar a la víctima y esto sucedía en presencia del otro acusado Francisco Mayorga.
El otro testigo clave es el oficial de policía Juan Madríz, quien dijo que el día de los hechos él regresaba del trabajo a su casa y pasó por la calle donde está el basurero y vio salir del cauce a los dos procesados y los reconoció. Estos se pusieron nerviosos y se pusieron a platicar entre ellos asomándose hacia el basurero. Al día siguiente se enteró por medio de su mujer que habían encontrado un cuerpo de un adolescente semidesnudo y que había llegado la policía.
Según la acusación del Ministerio Público, a la víctima la violaron, le cercenaron los genitales con un pedazo de lata y después la asesinaron propinándole golpes en la cabeza. Todo esto habría ocurrido el miércoles 25 a eso de las 10:00 de la noche.
El cadáver fue encontrado por Javier Nicolás Contreras, un recolector de botellas plásticas, quien pasó por el cauce en busca de material y notó un bulto extraño que le llamó la atención.
El juez suplente del Juzgado Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, Rolando Morán Pozo después de escuchar los elementos de prueba presentados por la Fiscalía elevó la causa a juicio, sin especificar fecha.