Peregrinos católicos de distintos puntos del país, nicaragüenses radicados en el exterior y hondureños desde El Triunfo y Comayagua, arribaron al Santuario Nacional Mariano de El Viejo, para agradecer los milagros de Nuestra Señora del Trono.
Un mar de gente se congregó en el lugar para participar de la misa, la bajada de la imagen y luego la tradicional Lavada de la Plata.
Celia Carrasco, del grupo de alabanzas y predicación “Vida y Canto”, de El Triunfo, Honduras, levantaba orgullosa la bandera de su país en las cercanías de los toldos donde los peregrinos aglomerados limpiaban afanados los diversos artículos de plata y bronce.
“Allá en Honduras ella es nuestra reina, la única, la poderosa, la doctora por excelencia. Le agradecí por la salud de mi madre que tiene varias operaciones. En la frontera El Guasaule nos pusieron trampas por más de dos horas porque no nos dejaban pasar con los niños”, refirió la peregrina católica del vecino país.
Señaló que producto de las migraciones y de los nicaragüenses que se quedaron, desde los años ochenta, en el poblado de El Triunfo celebran la Gritería, con igual fervor. “A pesar de tanta delincuencia, nosotros allá la gritamos”, comentó Carrasco.
Enrique Flores, procedente de Comayagua, guardó el trozo de algodón con el que limpio objetos de plata y bronce. “Por nuestras creencias lo guardamos entre nuestros objetos de valor”, precisó el hondureño.
Por su parte Miriam Takamatsu, hizo el viaje desde Maui Hawai, dispuesta en todo momento a llevarse una fotografía de Nuestra Señora del Trono.
“Soy de León pero vivo en Maui Hawai. Vine a ver mi Virgen, mire que cosa más bella y un trozo de su manto. Regresaré el 14 de diciembre porque quiero dar el grito de ¿Quién Causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!”, enfatizó la visitante.
CONCESIÓN MISERICORDIOSA
El nuncio apostólico Fortunatus Nwachukwu, previo a la misa, bajada de la Virgen y Lavada de la Plata, mostró regocijo por lo que llamó “desborde de alegría” a Jesús y a su madre.
Nwachukwu junto con el obispo Bosco Vivas, de la Diócesis de León y parte del clero diocesano, señaló que se debe practicar la misericordia en momentos en que hay sufrimiento en las mujeres.
“¿Cómo podemos decir Madre si practicamos la violencia contra la mujer, en su familia o en la sociedad, las dos cosas no pueden ir juntas, el amor en la Virgen es el amor de la vida, es el amor de Jesús”, indicó el nuncio apostólico y añadió que esta peregrinación debe ser de misericordia y reconciliación.
Indicó que en el contexto del inicio del año de la misericordia, “queremos pedirle al Señor que nos conceda la misericordia”.
El nuncio apostólico manifestó que el mensaje del santo padre (papa Francisco) es “saber que no se puede hacer ningún acto de violencia porque Dios es Dios de misericordia, su nombre es bondad y misericordia nadie puede creer en Dios y ser también un maestro de violencia. Dios nos enseña, Dios nos llama al camino de la misericordia porque su misericordia es eterna”.
AGRADECIDOS
Carlos Santovenia, originario de León, limpió varios de los utensilios y explicó que es un agradecimiento por sus dos hijos que recién concluyeron sus respectivas carreras universitarias. “Venimos a agradecerle”, mencionó.
Ayer no podían faltar los baldes cargados de tiste y las cazuelejas de cosa de horno que devotas, en agradecimiento a la Virgen, entregaban a los peregrinos.
Guadalupe Carrillo dijo que su madre, Ana Carrillo Osorio, murió hace 27 años, precisamente los cumplió ayer y ella continúa la promesa de regalar el refresco. “Hicimos tres tinas, salieron más de mil vasos”, confirmó.
Vilma Lorío, llegó desde Masaya. Cargó con agua de la pila vecina al altar para bendecirla con la corona y llevarla a su tierra donde después de 43 años nadie la detiene para visitar el Santuario Nacional Mariano.
INICIO DE LA TRADICIÓN
El profesor e historiador Dionisio Moya, dijo que según las investigaciones, el inicio de la Lavada de la Plata puede situarse entre 1663 fecha que fue entronizada la imagen y 1747 cuando fue coronada, fechas en las cuales la imagen recibió ofrendas de oro y plata por los peregrinos del área colonial.
La noche del sábado 5 de diciembre hubo un derroche de alegría con la serenata de amor, en la que participaron artistas nacionales.
El 8 de diciembre se inaugura el Año Santo, por disposición del papa Francisco, por la solemnidad de la Inmaculada y en cada Diócesis igual que en Roma la apertura del Año Santo, con el símbolo de abrir la puerta que significa acogerse a la gracia de Dios.
Las Puertas Santas se abrirán en la Catedral de León, Basílica Menor El Viejo y el Santuario Nacional del Señor de los Milagros en El Sauce.

