Si es de esas personas que siempre van vestidas igual a todos lados, con el mismo estilo y colores, tome nota de estas recomendaciones y aventúrese en las fiestas y reuniones con combinaciones o contrastes que rompan con el molde habitual:
Las mujeres a las que les guste vestir falda o vestidos muy románticos, olviden encajes, vuelos y estampados florales y arriésguese con complementos que le den fuerza y un toque arriesgado. Opte por un pantalón de tela elegante, palazzo, recto o ajustado, con blusa de tela elegante de tiras, brillos en los zapatos o cartera, un peinado que no lleve rizos u ondas y un maquillaje ojos dark y labios nude o los nuevos uva que tanto se llevan.
Las más naturales y relajadas al vestir piensen en un jumpsuit de un solo tono y de corte minimalista, pero con escote pronunciado y un colgante de flecos. Elija zapatos de tacón grueso de altura media, cabello recogido en una cola alta y muy pulida y maquillaje sutil pero con labios fuertes y un clutch rígido con brillos.
Las llamativas que siempre recargan su look opten por un atuendo estampado y un par de aretes, peinado simple lacio total y poco llamativo, dejando limpio el rostro para un maquillaje natural que enmarque bien los ojos y labios. Los zapatos nude y el color en el sobre o cartera que lleve. Las que gustan de ir siempre con vestidos ajustados y calzado fetiche, cambie con un vestido que dé forma a su cintura, falda amplia, corte A, a la rodilla o midi, en tela de chiffon o seda, estampada de flores o de puntos, con unos zapatos que tengan tachuelas o con estampado animal print y un peinado muy pulido y minimalista. A esto se llama contrastar looks opuestos.
La idea no es que cambie de personalidad, sino que se dé la oportunidad de probar con estilos que, contrastados con el suyo, darán balance y le harán ver más interesante.