El guerrero grifo

La Nación, diario de Buenos Aires, Argentina, publicó el jueves 29 de octubre pasado la información sobre un importante hallazgo arqueológico en Grecia, el cual confirma que “las historias narradas en La Ilíada y La Odisea de Homero podrían haber ocurrido de verdad”. Originalmente la información fue dada a conocer por el periódico de Estados […]

La Nación, diario de Buenos Aires, Argentina, publicó el jueves 29 de octubre pasado la información sobre un importante hallazgo arqueológico en Grecia, el cual confirma que “las historias narradas en La Ilíada y La Odisea de Homero podrían haber ocurrido de verdad”.

Originalmente la información fue dada a conocer por el periódico de Estados Unidos, The New York Times y se refiere a que en las ruinas de Pilos —antigua ciudad griega en la que habría reinado Néstor, el legendario anciano héroe de La Ilíada— fue encontrada la tumba de un antiguo guerrero que debió haber sido muy poderoso y distinguido, a juzgar por los objetos que se encontraron junto a sus restos.

Ese guerrero habría sido un hombre de 30 a 35 años de edad y fue enterrado en esa tumba en la época “cuando comenzaba la civilización griega y europea. Junto a sus restos se encontraron una espada de bronce y una excepcional colección de anillos de oro, piedras preciosas y sellos exquisitamente tallados”.

A la izquierda del hombre había “una espada de bronce con empuñadura de marfil y oro y una daga con oro. A su derecha, cuatro anillos de oro con finas tallas minoicas y cerca de 50 sellos de piedra con imágenes de diosas y toros. Entre sus piernas se halló una placa de marfil tallada con un grifo, la criatura mitológica que protegía a diosas y reyes. También se encontraron copas de oro, plata y bronce”, se dice en la información. Y por la figura del ser mitológico tallada en la placa de marfil que se encontraba entre sus piernas, el antiguo hombre de la tumba descubierta en las ruinas de Pilos ha sido llamado “el guerrero grifo”.

El grifo es un fabuloso animal alado que tiene el cuerpo de león y la cabeza y el pico de águila. Vive con los demás seres de su especie en la fantástica región de la Hiperbórea, que se encuentra en las tierras situadas más al norte del mundo. Allí reina Bóreas, hijo de la Aurora y dios de los vientos. Los hijos de Bóreas son llamados los Hiperbóreos y, como su padre, también son inmortales.

Apolo decidió guardar sus tesoros en la Hiperbórea. Cuando llegó al lugar se encontró con los grifos y —según una popular leyenda— regresó a Grecia montado en uno de esos fabulosos seres alados. En otra leyenda se cuenta que Apolo encargó a los grifos que custodiaran sus tesoros para protegerlos de los Arimaspos, seres fantásticos que al igual que Cíclope solo tienen un ojo. Y se llevó Apolo a dos de los grifos para que se encargaran de halar su carro de fuego con el cual se desplaza por el cielo.

Los Arimaspos viven obsesionados por apoderarse de los tesoros de Apolo, pero los grifos no se lo permiten y por eso ambas especies se encuentran en un eterno conflicto. Y Apolo, que cada 19 años llega a la Hiperbórea en su carro de fuego halado por los dos grifos, para rejuvenecerse, aprovecha para cerciorarse de que sus tesoros estén bien cuidados.

Debido a esa leyenda de los grifos, en todas partes del mundo, los reyes, príncipes y demás personas poderosas y ricas, ponían figuras de dicho animal mitológico en los lugares donde guardaban sus tesoros.

Acerca del significado del mito del grifo, el mitólogo francés Jean Francois Michel Nöel dice que “no es propiamente más que un símbolo ideal que, bajo una figura extraña, encierra alguna moralidad y simboliza, por ejemplo, qué cualidades debe tener un guardián o un tutor fiel”. Y agrega que el grifo “es también un emblema del valor y de la grandeza de ánimo. La mezcla del águila y del león, los más nobles y los más fieros de todos los animales, puede simbolizar los príncipes y los héroes”, asegura Michel Nöel.

Del Libro sobre los seres imaginarios , de Jorge Luis Borges, copio lo siguiente: “El grifo tiene el cuerpo mayor que ocho leones y es más robusto que cien águilas. Porque sin duda llevará volando a su nido un caballo con el jinete, o dos bueyes uncidos cuando salen a arar, porque tiene grandes uñas en los pies”.

Y en un portal electrónico llamado Ares Cronida, se dice que “los grifos son conocidos por proteger tesoros. Son desde la antigüedad un símbolo de poder divino y un guardián de lo divino… representan la nobleza, la vigilancia, la virtud, la fuerza y la justicia. En antiguas tumbas de piedra, los grifos son los guardianes y protectores de la vida que dan protección incluso en el más allá”.

Seguramente por eso el guerrero encontrado en la tumba de Pilos tenía entre sus piernas la figura de un grifo.

Columna del día La Ilíada archivo

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Carlos (cm)
    Hace 11 años

    Muy interesante su articulo Don Luis, he disfrutado su lectura, gracias.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí