La reelección de Reynaldo Figueroa Urbina como vicerrector de la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU) en el Recinto de Bilwi, es cuestionada por Hellen Maradiaga, quien aspiraba a la vicerrectoría, pero fue inhibida por no ser de la región caribeña. Figueroa Urbina fue reelecto con 12 votos a favor y 9 en contra.
Maradiaga alega que Figueroa nunca impartió clases, por lo que no debió ser reelecto, algo que refuta el funcionario, quien asegura que entre 1999 y 2000 impartió clases de Filosofía, Sociología, Etnografía y Métodos de Investigación Monográficos. “Yo ingresé a la BICU en 1999 y desde el año 2000 comencé a dar clases, lo que pasa es que después por el cargo chocaba con mis clases, pero siempre di clases”, comentó el vicerrector.
Maradiaga también cuestiona que el funcionario sea empresario de moteles en la ciudad, “lo que pone en duda la moral del funcionario”.
Al ser consultado por LA PRENSA, Figueroa dijo que se siente perseguido porque representa una minoría indígena en la BICU y que cuando fue electo en 2007 cumplía con los requisitos de Ley, igual que ahora.
Rechazó las críticas a su moralidad por los negocios personales que son manejados por sus hijos.
Leonzo Knigth, presidente de la comisión electoral de BICU, dijo que todas las impugnaciones se resolvieron en su momento y que a última hora llegó una carta de Hellen Maradiaga y que le respondieron por respeto, pero que ya hay documentos que certifican a Reynaldo Figueroa como docente y fue electo como vicerrector.
COLEGIO ELECTORAL
Adrián Connoly y Carlos Harrison, fundador de la BICU en Bilwi, criticaron el proceso electoral y aseguraron que existen muchas anomalías en el proceso electoral de la universidad.
“Es una corrupción total el proceso de elecciones porque solo se eligen entre ellos en los cargos”, dijo Harrison, por lo que recomendó que se instaure un colegio electoral para que haya transparencia en las elecciones.