El último residente británico que quedaba en Guantánamo, Shaker Aamer, llegó a Londres ayer, tras ser liberado de la prisión militar estadounidense en Cuba, donde permaneció más de 13 años sin cargos.
De 46 años y nacido en Arabia Saudí, Aamer es casado con una británica, con la que tiene cuatro hijos. Fue capturado en Tora Bora, Afganistán, en diciembre de 2001 y sobre él pesaba la sospecha de ser un reclutador y financiador de la red islamista Al Qaeda.
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