La prensa noruega descargó ayer su furia contra Justin Bieber, quien abandonó el escenario tras cantar una sola canción, frustrando a un millar de adolescentes que asistían al concierto en Oslo.
El cantante canadiense, de 21 años, interrumpió el miniconcierto después de haber interpretado su éxito Boyfriend , irritado por el lanzamiento de agua por parte de fanáticos enloquecidos.
Las imágenes capturadas por los teléfonos móviles le muestran secando el suelo con su camisa e intentando, parece que en vano, razonar con las jóvenes espectadoras que lanzaban agua.
“Da igual. Se acabó. No voy a dar el concierto”, dijo al tiempo que daba media vuelta y tiraba su chaleco al suelo. Los medios noruegos no dejaban de mostrar la escena ayer y de entrevistar a jóvenes desconsoladas.
La cadena TV2, que había organizado el concierto, hablaba de “escándalo” y de “fiasco”, y el diario Adresseavisen de un “drama lleno de lágrimas”.
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