Hay 34 municipios del occidente, centro y norte del país donde se ha detectado la presencia de arsénico superior al rango del diez por ciento permitido en el agua potable. Esto ha obligado a la Autoridad Nacional del Agua a cerrar algunos pozos.
En la investigación, realizada por Bayardo Gonzales, de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), se demuestra que en veinte años se han hecho 23 estudios de arsénico en el agua. Entre el 2002 y 2006 se detectaron pozos afectados y entre el 2011 y 2015 se encontró por primera vez en el occidente del país.
Gonzales explicó que la exposición prolongada al arsénico a través del consumo de agua y alimentos contaminados puede causar cáncer y lesiones cutáneas. También se ha asociados con problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes.
Luis Ángel Montenegro, director del ANA, expresó que bajo el sistema Alianza para la prosperidad impulsado por el Gobierno se está tratando de mantener un control de la calidad del agua y aunque sí hay presencia de arsénico no se trata de crear alarma.
“El arsénico está catalogado por la organización de la salud como uno de los diez químicos más contaminantes, más peligrosos de la salud humana, ahorita el tema del arsénico no podemos decir que es una calamidad nacional, porque no hay tantos casos reportados. En veinte años se han dado menos de 15 casos de personas afectadas y han habido cinco fallecidos, pero aunque sea una persona fallecida vale la pena que el Estado tome medidas preventivas”, sostuvo Montenegro.
En veinte años se han cerrado dos pozos por esta causa.
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