Los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Arabia Saudita, Turquía y Rusia sostuvieron ayer en Viena unas conversaciones inéditas acerca de la guerra civil siria. Los cancilleres acordaron realizar una nueva reunión en la que incluirán a nuevos países, como Irán, para negociar una transición política en Siria, de la que no se excluye al presidente Bashar al Asad.
El trío Washington-Riad-Ankara, de un lado, y Moscú, del otro, están en campos opuestos en el conflicto sirio. EE. UU. y sus aliados forman parte de una coalición militar internacional contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y apoyan a rebeldes sirios enemigos del régimen del presidente Asad.
Mientras Rusia, gran aliada del Gobierno de Damasco, lanzó hace tres semanas una campaña aérea en Siria para luchar contra “el terrorismo”, aunque según Washington y sus aliados el objetivo primordial es defender al régimen sirio.
La reunión ha sido toda una novedad diplomática y una prueba de la internacionalización de la guerra iniciada en 2011 y que ha cobrado ya más de 250,000 muertos. En Viena se sentaron el secretario de Estado norteamericano John Kerry, el canciller ruso Serguei Lavrov, el saudí Adel al Jubeir y el turco Feridun Sinirlioglu.
Kerry y sus homólogos acordaron “consultar con todas las partes e intentar reunirse pronto en una cita más amplia para explorar si hay suficientes puntos en común para avanzar en una solución política”, dijo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.
INCLUIR A IRÁN
Esa reunión se celebrará “como pronto el próximo viernes”, según el portavoz. Cuestionado por si Irán podría ser uno de los nuevos participantes, Toner dijo que “en este momento no”.
La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, aseguró que es necesaria una “transición incluyente” en Siria y que confía en que en esas negociaciones participe Irán.
“La postura europea es que todas las partes relevantes a nivel internacional y regional deben estar involucradas” en alcanzar un acuerdo sobre el fin de la violencia en Siria, indicó Mogherini en referencia a Irán.
Y agregó: “He mantenido conversaciones con delegaciones iraníes, especialmente tras el acuerdo (nuclear) que hemos negociado en Viena, y espero que Irán pueda formar parte de este proceso”.
Irán es, con Rusia, el mayor valedor internacional del régimen del presidente Asad, al que apoya con dinero, armas y asesores.
SALIDA DE ASAD
Tras exigir repetidamente la partida del presidente Asad como etapa previa a un proceso político, EE. UU. ha suavizado su posición y admitió que el calendario es negociable.
Arabia Saudita ha exigido también que Asad deje el poder. Sin embargo, un ministro saudí dijo el lunes que podría seguir en el cargo durante la creación de un gobierno de transición.
El Gobierno de Turquía también ha pedido muchas veces la renuncia del presidente sirio, pero hace poco consideró por primera vez “posible” un proceso de transición en el que participe Asad.
El canciller ruso Serguei Lavrov negó que en la reunión en Viena se hablara sobre la posible salida del poder de Asad.
PUTIN CRITICA DOBLE JUEGO
El jueves el presidente ruso Vladimir Putin, quien esta semana recibió a Asad en Moscú, criticó “el doble juego” de los occidentales en Siria: “Decir que se lucha contra los terroristas y al mismo tiempo tratar de servirse de algunos de ellos para hacer avanzar sus peones en Oriente Medio”. Por el contrario, dijo Putin, “nuestro objetivo es derrotar al terrorismo (…) y ayudar al presidente Asad a reivindicar la victoria contra el terrorismo”, término que el régimen sirio emplea para referirse a todos sus detractores.
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