Emitir una circular que exige un mejor servicio en los buses para las personas con discapacidad fue solo el primer paso dado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), puesto que también capacitará a los conductores y posteriormente inspeccionará in situ el cumplimiento.
Jorge Corea, subdirector de Transporte Terrestre del MTI, manifestó que la circular entregada al sector pretende hacer cumplir el reglamento de la Ley 763, Ley de las Personas con Discapacidad, porque pese a estar aprobada desde hace cuatro años continúan las denuncias del pésimo servicio.
“Esta ley es nueva y estamos empezando a promocionarla, le estamos pidiendo a los transportistas que se les ponga un logotipo a los asientos que identifique que son para personas con discapacidad”, se refirió Corea, quien recomendó que estos deben estar cerca de la puerta delantera para facilitarles la entrada y salida.
Para que la iniciativa tenga un impacto más allá del sector intermunicipal, el funcionario indicó que está en planes reunirse con autoridades de las alcaldías del país para que la conozcan y la promocionen en sus municipios.
NO SE APROVECHAN
De las 835 unidades que conforman el transporte urbano colectivo de la capital, 35 tienen rampas en la puerta trasera para subir a discapacitados en silla de ruedas; sin embargo, en la práctica no se utilizan. No es que quedaron en desuso con el paso del tiempo, sino que jamás se han usado.
Cuando se cerró el capítulo de los buses amarillos en marzo de 2013, al remover toda la flota por unidades de fabricación rusa y mexicana, las organizaciones que velan por los derechos de las personas con discapacidad pensaron que sería más fácil la movilidad, pero no fue así.